Reto: Si yo fuera rico

Llamadme ilusa, pero cuando se acerca el sorteo de navidad, mi cabeza empieza a viajar a una realidad paralela donde me toca un buen premio. Ay, si me tocara un premio grande!

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¿Os imagináis con tal cantidad de dinero a vuestra disposición? Yo no, sinceramente. Sé que no me va a tocar ná de ná. La probabilidad es tan baja, y no suelo tener mucha suerte en estas cosas, que es un imposible.
Sin embargo, como cada año, hemos comprado algún billete de lotería de navidad con una tonta esperanza (esa que se esfuma año tras año y que vuelve una y otra vez). Me conformo aunque sea con que toque un reintegro… un algo, por favor! XD

Pero, ¿qué harías si te tocara un premio de mucho, mucho dinero? (cuando digo mucho, quiero decir millones y millones de euros). Lo más obvio, no nos engañemos, sería lo típico: una casa, un coche, ayudar a la familia, un viaje… Eso cae seguro, verdad?

¿Os apuntáis al reto “Si yo fuera rico”?
Tenéis que contarme qué haríais con infinito-dinero en vuestro poder. Lo guay sería fantasear con cosas de esas “imposibles-totalmente”, más allá de tapar agujeros, ayudar, el pack “casa-coche”…
Puestos a soñar, os dejo cosas diferentes que se me ocurren que podría hacer con los bolsillos bien llenos.

RetoSiYoFueraRico
Imagen para compartir si participas en el reto 😉

Aquí van mis fantasías:

  • Financiaría la creación de un  centro educativo de pedagogía montessori. Por descontado, sería construido cerca de mi nueva casa, para poder ir y venir andando cada día.
    Pero no sólo de etapa de infantil, también de primaria y si se puede seguir más, mejor (aunque sea con otro tipo de pedagogía alternativa y respetuosa).

    montessori

  • Contrataría a Patrick Wolf para que cantase en MI casa, así en plan tranquilo. Que venga a cantarme al salón de casa -qué digo salón! Si tendríamos un bonito jardín! jijiji-. Luego podríamos hasta tomar el té en familia jijiji. Y a Maga también, que me requeteencantan. Un acústico en casa. Así, con confianza y unas cervecitas después, si encartan 😉
    (A Patrick lo veo más de charla profunda y té, y a Maga de cerveceo y charla más distendida).

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  • Fletar un crucero, meter dentro a mi familia/amigos y hacernos un pedazo de viaje por todo el Mediterráneo, por ejemplo. Iríamos eligiendo los sitios que nos apetezcan. Visitando ciudades, atracando en diferentes puertos, yendo y viniendo… que si dos días en Marsella, que si una parada en Génova, que si bajamos a ver La Valeta, o mejor lo vemos a la vuelta, pero antes tiramos para el Adriático y vamos saltando de un país a otro alegremente (Italia, Eslovenia, Croacia, Bosnia, Montenegro, Albania…). Que no podemos dejar de ir por las Cícladas y una escala pequeña en Turquía… Así, de aquí para allá. Mmmm… estaríamos todo un verano si queremos ver tantos lugares.

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  • Comprarme un pisito en Roma, para ir por temporaditas cortas o los fines de semana que encarten, con vistas a la fontana de Trevi, si es posible (en mis sueños es muy posible). O por esa zona (cerca de la plaza Navona, el Panteón…), o en el barrio del Borgo. Suspiro…

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  • Tener una megabiblioteca en casa. Una habitación grande, muy grande, con las paredes repletas de libros. Hasta con escalera de pared para acceder a los más altos.
    Además tener un negocio de libros, pero que molase mil. Cuántas veces lo hemos imaginado! Antes de conocer a mi amante bandido, mi mejor amiga y yo también soñábamos con el negocio redondo (libros, música, café…). En nuestras mentes ya existía Fnac jijiji.
    Así mi amante bandido podría dejar su trabajo (si quiere) y dedicarse a la librería-maravillosa.
  • bibliotecas2Arte! Compraría obras originales de algunos pintores que me vuelven loca. Al menos, para empezar, algunas de Jonathan Viner, Alex Gross, Camille Rose García, Ray Caesar… Sólo de imaginarlo me pongo nerviosita.

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  • No sé si me atrevería a conducir. Siempre bromeo diciendo que si tuviese el coche de mis sueños (un Volvo apañao), lo haría. Si veo que ni con el Volvo, y un circuito privado para soltarme, no me arranco, pues nada, contrataría un chofer jajaja.

usc30voc201f021001Bueno, llegados a este punto, me he gastado el premio gordo varias veces XD
Podría seguir fantaseando, pero vamos a echar el freno que luego, al bajar de la nube, me voy a pillar una depresión jijiji.

Ahora en serio; soy muy feliz con lo que tengo y no necesito nada. Aunque mira, si me caen del cielo unos milloncitos, bienvenidos serán.

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Y vosotrxs, también fantaseáis con estas cosas? ¿Cuáles serían vuestras inversiones? Contadme!! Haced el reto 😉 Sólo tenéis que compartir la imagen del reto y dejar volar vuestra imaginación.

Como falta poquito para el día del sorteo del gordo de navidad, que tengáis suerte, si lleváis número, hermosuras!

Reto: Mis juguetes favoritos

Hace la tira que no os lanzo un reto, bandidos! Ya está bien!
Esta mañana os vengo a retar para que participéis en “Mis juguetes favoritos”. Ahora que se acercan las navidades y los peques de casa van a ser agasajados con regalos a gogó, quiero saber qué juguetes os hicieron felices en vuestras infancias.
Aunque tenemos, unos más que otros, cierta edad, todos fuimos niños. De eso os hablé y os reté aquí

RetoJuguetesFavoritos
Si participáis, no olvidéis compartir esta imagen 😉

Esta vez, vamos a centrarnos en el tema juguetil. Porque, seguro, segurito que tenéis en mente aquellos juguetes que os hicieron pasar buenísimos ratos.

En mi caso, os traigo una pequeña selección. Por descontado, mis más preferidos eran los clicks de Playmobil, pero como ya hablé de ellos en el otro post, aquí me los salto. Vosotros podéis poner cuantos queráis -no tienen que ser 10-.

  1. Muñecas.
    Como hermana mediana de tres, y siendo la segunda chica, lo normal era que mi hermana (3 años mayor que yo), fuese la que se iba llevando en primer orden las muñecas molonas. Ella llegó antes la Nancy, Barbie y así con casi todo. Así fue como a mis manos, por ser más pequeña, iban cayendo las versiones “mini”. Luego, con suerte, heredaba las guays que mi hermana (por ser mayor) ya no quería. Yo no tuve Nancy, tuve Lesly (no me gustaba nada, pero era lo que había). Antes de tener a mi ansiada Barbie, tuve a Skipper (la hermana pequeña de Barbie, a la que le corté el pelo y quedó horrorosa). Pero la muñeca que molaba muuuucho, era “Selene”, la amiga de las estrellas de Nancy. Le brillaban los ojos en la oscuridad. Molaba meterla debajo de la cama y ver sus ojillos resplandecer jijiji.
    leslynancyseleneskipperbarbie
  2. Pequeña Moda
    Al igual que el juego “Diseña tu moda”, “Pequeña Moda” funcionaba de igual manera. Tenías las “placas” intercambiables de cabezas-cuerpos-piernas con diferentes modelos (caras, camisas, pantalones/faldas). Una vez elegido el diseño final, ponías un papel encima de las placas, cerrabas la tapa (con ventana, claro) y pasabas un carboncillo. Al tener relieve las placas, quedaba dibujado el diseño en el papel. Luego lo coloreabas y diversión garantizada. Miles de combinaciones posibles!pequemoda
  1. Juegos de mesa.
    Entre todos, el mejor, el que más nos entretenía, con el que nos lo pasábamos bomba, sin lugar a dudas es “El último caso de Sherlock Holmes”. Una especie de “Cluedo”, pero al más puro estilo Holmes jijiji. Había que ir cogiendo cartas, pasando por las casillas de los “barrios bajos”. Tenías que ir apuntando los datos de tu investigación en una cuartilla hasta dar con el culpable. Qué momento! Levantarte y decir: “Alto! Tengo al culpable!” XDsherlock
  1. Recortables.
    Tenía muchísimos, de diferentes clases, tamaños y temáticas. Lo mejor fue cuando “descubrí” que podía hacerlos yo misma. Dibujaba al personaje y después, poniéndolo a contraluz en el cristal de alguna ventana, dibujaba los diferentes trajes. Muy creativa que era una jiji.
    recotables
  1. Indios y vaqueros / Vaqueros e indios.
    Sí, estas figuritas de plástico que guardábamos en un bote gigante (creo que era un bote enorme reciclado de helado). A esto jugaba con mi hermano pequeño y mi primo. Hacíamos “trampas” para los indios o para los vaqueros (dependiendo de en qué bando estuviésemos, obviamente). Lo pasábamos genial ideando tácticas de ataque y defensa. Estrategia a tope!
    IndiosVaqueros.jpg
  1. Laberintos.
    Hacíamos laberintos por tooooda la casa con las madejas de lana de mi madre (qué le gustaba hacernos un jersey de ochos! –horror-). Íbamos pasando el hilo de lana por aquí y por allá. Al terminar de enredar por todos lados, había que ir de una punta a otra de la casa pasando entre los hilos –preferiblemente sin tocarlos-. Ahora que lo pienso, mi madre y mi tía (también jugábamos a eso en casa de mis primos) tenían santísima paciencia con nosotros.
    laberintolana
    Imagen de http://www.kidszone.es/laberinto-de-lana/
  1. Hacer pulseras.
    En toda infancia que se precie, se tiene una racha tejedora-creativa. En la mía, llegó la época de las pulseras de hilos de plástico e incluso recuerdo ir a coger como los plásticos de los cables de las obras (diosssanto, espero que sea un recuerdo creado y no vivido jjj). También recogíamos conchas en la playa y nos montábamos pulseritas y collares. A veces, si teníamos excedente, nos montábamos una tienda en la placita o en el mismo portal de casa. Una caja grande de cartón, las pulseras expuestas y cartelitos con los precios (2 pesetas, un duro… ). Sí, fui una menor trabajadora, emprendedora y cobraba en negro XD
    pulseritas
  1. Dibujar.
    Siempre me gustó mucho dibujar. Tenía cuadernos, mis lápices Alpino, mis rotus Carioca, mis lápices 2HB, mis sacapuntas chachi-pirulis, esos estuches de tres plantas… Mis padres iban guardando algunos de mis dibujos, pero al final, han desaparecido (seguro que los tiraron jjj).
    Dibujar.jpg
  1. Maletines de médicos/enfermeras.
    Cómo me gustaban! Con sus jeringuillas, sus fonendoscopios, sus botecitos… Cuando íbamos a hacer compras grandes o especiales, como la de navidad, al Pryca (lo que viene siendo hoy en día Carrefour –Pryca lo compró el grupo Carrefour-), la sección de juguetes era el paraíso. Siempre acababa con un maletín de estos (o caja de clicks) en mis manos a modo de Gollum en plena crisis de posesión.
    kitmedico
  1. Mi osito.
    Ay, mi osito Brigitta! Cómo me iba a olvidar de mi osito. Aún lo conservo. Lo tengo bien guardadito porque está ya que se cae a trozos. Me lo regaló una amiga de mi madre cuando nací. Tenemos la misma edad ;). Lo confieso: con esta osita de peluche he dormido más de media vida. Era tan cómoda. Ahora duermo con una almohada de cuna que hace la misma función jijiji. Si buscáis en google “Mosito pelusín” os salen fotos del susodicho peluche.bri

Hasta aquí este ramillete de tesoros XD. ¿Coincidimos en alguno?
Si os apetece, recoged el relevo y contadme/contadnos cuáles eran vuestros juguetes favoritos 🙂
Me encantaría conocer esos juguetes que tanto os molaban y así vemos si somos diferentes o si al final, más o menos, todos los niños tienen gustos en común.

Reto: ¿Qué hay en tu bolso?

Via Twitter, Verena nos lanzó este divertido reto. Aquí os desnudo mi alma. Esto es, mi bolso. O mejor dicho, mi súper mochila.
Había hecho algunas fotos de este estilo hace siglos y la diferencia es abismal XD

Os dejo pues, con el contenido del continente.

Bolso

Lo único que falta es, obviamente el móvil ;P -lo he usado para hacer la foto-.
De derecha a izquierda y de arriba a abajo podéis ver:
Bolsito de tela con un par de pañales y toallitas.
Coches varios.
Un par de dinosaurios.
Monedero.
Gomilla de pelo un poco pocha.
Mochila.
Gasas, ventolín, sueros fisiológicos en monodosis, Enantyum de mis amores.
Funda con gafas de sol.
Alguna compresa, toallitas varias, gel de limpieza de manos, crema de labios, pañuelos de papel, tropecientos mil paquetes de chicles y caramelos.
Un paquete de pegatinas y calcomonías.
Llaves de mi casa y de casa de mis padres.
Tarjetas descuento y la tarjeta (llave) de la habitación del hotel de Bruselas al que fuimos antes de nacer el pichón.

Parece poca cosa. Pues hay que añadir un botellín de agua que llevo siempre que salimos para el peque. Sinceramente, pesa todo el conjunto un quintal. Eso explica que prefiera llevar mochila.

Si queréis ver lo que llevaba hace años, es tan fácil como pinchar aquí (2010) y aquí (2006).
Es evidente el cambio, verdad? Antes leía y escuchaba música mientras iba y venía del trabajo y en el 2006 aún fumaba (lo dejé en junio de ese año).

Y vosotrxs, ¿os animáis a enseñarnos el interior de vuestros bolsos? Seguid el reto de Verena!

Reto: Infancia

En el pueblo donde yo vivía, había un tal Mateo que siempre iba con un pastor alemán. Pues el otro día íbamos en coche y ¡zassss! Cruzó por delante de nosotros en el paso de cebra. Sin perro, pero era él. Podría hacer años y años que no lo veía. Pues estaba igual, igual, igualito pero sin perro. Lo mismo me pasó con una antigua profesora que tuve en preescolar. La recuerdo directamente vieja (sí, así de crudo: vie-ja). Pues hace unos meses me la encontré en la cola del banco y estaba exactamente igual: vieja-vie-ja.

¿Pero esta gente nunca fue joven? Si todos fuimos niños. ¿Estos individuos flotan en el tiempo sin envejecer ni un ápice. ¿Serían niños-viejos? Raro, ¿verdad?

Tras esta profunda reflexión, os traigo un reto.

RetoInfanciaLogo Porque todos hemos sido niños. Cuéntame sobre tu infancia:

RetoINFANCIA

Mi primer recuerdo es cuando iba bajando las escaleras del colegio de preescolar con una amiga y pude hacer una pompa con un chicle. Fue guaaaay… Me sentía mayor. Lo que no sé es qué hacía con un chicle a la salida del colegio jjjj.

chicle

Un olor es aquella colonia de Legrain que se llama o se llamaba Petit Cheri. Era la única que soportaba mi madre, que es muy delicada para los olores ella. Así que esa es la que usábamos de pequeños en casa.

LEGRAIN

Un sabor sería el del pan con tomate, aceite y sal que nos preparaba mi madre los sábados a media mañana. O el pan con una pastilla de chocolate que nos daban en el recreo en el cole (en preescolar). O los roscos de navidad que hacían mi madre y mi tía. Olía la casa que daba gusto y más buenos estaban. tostadastomatenatural-477x355

Una canción… qué difícil decir una sola… Mira que éramos horteras. Es que los ochenta tenían su lado oscuro. Podría decir varias. Una que recuerdo es la de “Chas!” de Alex y Cristina (sí, sí, Cristina Rosenvinge)… Patético, lo sé… Recuerdo ir en autobús con las compañeras del cole de viaje a una granja escuela, a pasar unos días allí en medio del campo –paz y armonía-. Íbamos cantando tooooodas esa canción a grito pelado una y otra vez.

Me da hasta vergüenza (ajena y propia). Otras, unas más avergonzables que otras, eran las de Radio Futura, Madonna, The Cure (que le gustaba mucho a mi prima mayor), Alaska y Dinarama, Hombres G (sí, da vergüencita) y, atención, algunas de la cintas de cassette que rulaban por casa eran de Dyango (OMG!), Juan Pardo (aquel sex symbol de madres), Rocío Dúrcal, B.S.O. de pelis de Disney, los Beattles… Variadito… Qué apuro, por diossss.

Pero mirad, mirad AQUÍ qué estética tan “Triasdisches Ballet” de la Bauhaus la de este vídeo. Vanguardismo a tope.

Y esta Madonna ochentera la tenéis que ver, pordiosss

¿Tengo que decir una sola serie de dibujos animados? Qué complicado porque había tantas y tantas: Belfy y Lilibit, La aldea del arce, El osito Misha, Willy Fog, Candy Candy, Los diminutos, La pequeña Memole, Heidi, Marco, Samed el duende mágico, Bésame Licia, Bola de dragón Z, Nils Holgersson, David el gnomo (ay, qué manera de llorar con el último capítulo)…. Como no me decido, empiezo por saltarme un poco las reglas y pongo a Fraggle Rock, que no son dibujos en sí 😉

Esto lo tengo clarísimo. La serie de mi infancia es “Verano Azul”, sin duda. Aunque también estaban “Barrio Sésamo”, “La bola de cristal”, “Súper agente 86”, “Pipi Calzaslargas”, “El equipo A”, “McGyver”, “El coche fantástico”…

Un programa que me gustaba muchísimo era “El planeta imaginario”. Mi abuela me decía que cómo podía ver eso tan raro jjj.

Los juguetes “más mejores” para mi gusto eran y siguen siendo los clicks de Playmobil. Tenía la casa bungalow de playa, la caravana, el coche descapotable, del oeste… de temáticas variadas. En casa de mis padres aún quedan restos de aquellos juguetes (mis sobrinos los han usado y los han “despeluchado” bastante). Otro juguete que molaba mucho eran las piezas de Tente. Teníamos un cubo enorme heredado de un primo mayor para construir portaaviones y barcos. También teníamos el castillo de los Pitufos. Podía pasarme horas montándolos de diferentes formas.

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Algo que coleccionase… Esto también está claro. En mi época del colegio nos dio la fiebre de los “chinitos de la suerte”. Podía llevar incontables chinitos colgando de la correa del reloj. Muy cómodo y práctico jajaja. Lo que me ha sorprendido es que los siguen vendiendo por internet (aquí).

chinitos-de-la-suerte

La primera peli que recuerdo haber ido a ver al cine –y posiblemente que fuese la primera porque aún no había cumplido los 5 años- fue E.T.

Nos llevaron a un cine (que ya no existe) de la capital con nuestros primos. Mi primo (más pequeño que yo) lloraba desconsolado con el final (no quiero hacer spoiler… aunque a estas alturas, ¿quién no ha visto la peli?). Menos mal que al final se arraglaba la cosa. Finalmente salimos todos contentos de allí.

Como lugar de mi infancia, recuerdo al sitio donde íbamos al campo los domingos. Ahora hay una urbanización junto a un campo de golf en ese sitio. Una pena. Los padres ponían las mesas y sillas y los niños nos desperdigábamos por los alrededores con nuestros juegos. Se hacía un fuego pequeñito donde calentaban la comida y hacían café. Mi tío nos hizo un columpio. Nos subíamos a los árboles. Construíamos nuestras casas con palos, hierbajos, piedras… Recuerdo a la perfección cómo en mi mente “veía” la casa que habíamos construido como una réplica de la que tenían los Huxtable de “La hora de Bill Cosby” jajajaja (una típica casa de adosada de Brooklyn, con una escalinata para entrar –era una piedra grande empinada-). Con sus dos plantas, que los dormitorios estaban arriba, ojo! (arriba: en las ramas de los árboles). Buscábamos cagarrutas de conejos (porque directamente conejos era más difícil), insectos, renacuajos en el riachuelo que pasaba cerca. Recogíamos almendras,nueces y algarrobas… Lo pasábamos genial. Llegábamos a casa derrotados y oliendo a fogata jjjj.

campo

En cuanto a mi libro favorito de la niñez tengo un dilema. No recuerdo cómo se llamaba. Era un cuento sobre unos niños que iban a jugar con una caja de madera a la que ponían ruedas. La usaban como un coche de carreras y se deslizaban montándose en ella calle abajo. Hasta que, una de la veces, la caja-coche vuelca y se magullan. Tienen miedo de decírselo a sus padres porque piensan que les van a llevar al médico y que este les va a poner una inyección. Al final, lo único que les pasa es que les ponen unas tiritas que llevan dibujos (recuerdo que en la ilustración de las tiritas se veía una copia tonta de los personajes de Disney). Los niños terminan la historia felices como perdices presumiendo de tiritas en las rodillas.

El título del cuento ni idea. Jope, qué rabia me da. Me lo tenía que leer mi madre una y mil veces (yo no sabía leer entonces, así que sería bastante pequeña). Acabé sobando tanto el libro que se me desencuadernó. Pero hubo solución. Mi primo tenía el mismo libro. Era ir a su casa y engancharme al libro. Debí dar bastante penita porque me lo acabó regalando. Al final, tuvo la misma suerte que el mío: acabo desintegrándose de tanto manosear las páginas. Ni mi madre, ni mi tía, ni mi primo, ni yo nos acordamos del nombre de aquel libro.

Había otros libros que fui leyendo de más mayorcita: los del “Barco de vapor”, “Los cinco”, cómics típicos de “Zipi y Zape”, “Mortadelo y Filemón” de Mickey Mouse, unos que había en plan manual de supervivencia en el campo de “Los jóvenes castores”, los de “Elige tu propia aventura”…

fray perico, fantasma y susi

¿Coincidimos en algo? ¿Os he recordado algo que habíais olvidado? ¿Os animáis a contar vuestros recuerdos de la infancia? Contadme, contadme!

Amor

Me encanta cuando desde otros blogs nos proponen ideas/retos para entradas. Muchas veces compartimos pensamientos o formas de ver la vida. La entrada de Mamá G. sobre el amor, me derritió todita. No tiene desperdicio. Se me puso un nudo en la garganta y todo. Qué sensible es una… Todo lo que cuenta sobre cómo se siente con su Pequeño G., lo siento yo igualmente con mi pichón. Despertar con mi niño abrazándome y diciéndome “mamaaaá” es morir de amor. Igual que cuando se duerme y me abraza. Suenan campanitas y nos sobrevuelan estrellitas con purpurina jjj.

abrazo

Mamá G. nos propone hacer una lista de 20 cosas que sean puro amor para nosotras/os (a ver cuando se nos anima algún chico!).

Ahí va mi lista:

  1. Pasar los dedos por el pelo de mi pichón mientras se duerme en mis brazos cogido al pecho.
  2. La mirada de mi niño. Todas sus miradas. Las de asombro, las de intriga, las de risa, las de enfado, las de sueño, las de pena, las de alegría desmedida… La primera vez que me miró con los ojos muy abiertos.
  3. Que mi maridín me dé la mano, sentir su tacto. Sus manos.
  4. Los ojos de mi maridín, tranquilos, grandes y verdosos-hermosos. Son paz.
  5. Ver a mi pichón correr como un loco con su papá mientras les digo: ¡No corráis! (y ellos corren más aún). Me hace gracia (en el fondo).
  6. Cuando mi pichón descubre algo nuevo y dice/grita: OOOOH!.
  7. Cuando mi maridín tiene vacaciones y está con nosotros desde por la mañana hasta la noche. Todo el día juntos.
  8. Las sonrisas de mis sobrinos. Mis otros niños 😉
  9. Poder dar el pecho a mi hijo sin límites, sin problemas, sin malas caras.
  10. Dar un abrazo a mi madre y sentir que la puedo “revolear” (cada vez está más menuda).
  11. Ver a mi pichón jugar con sus primos. Cómo el mayor le intenta enseñar cosas y me lo explica para que yo me entere jjj.
  12. Ya que llegan las fechas, las reuniones familiares con mis padres, hermanos, sobrinos, primos y tíos. Las fiestas que nos montamos.
  13. Hacer un regalo que sé que va a gustar.
  14. Mirar el mar desde el coche cuando vamos/venimos e imaginar todas las partes donde ha estado esa agua. Sentirse parte de un todo.
  15. Mirar la luna desde el coche cuando vamos/venimos e imaginar cuántas personas la están mirando al mismo tiempo. Sentirse parte de un todo.
  16. Ver a una parejita de ancianos cogidos de la mano.
  17. Los besos que da mi pichón. Los sabe dar con muuucho ruido y babosos.
  18. Los abrazos fueeeeertes que da mi pichón mientras dice “aaaaaay”.
  19. Cuando estamos todos bien. Ni un resfriado, ni un dolor de cabeza, ni alergia, ni un arañazo…
  20. Cuando volvemos a casa y nos ponemos el pijama.

Me he dado cuenta de que esto es adictivo y podría seguir con la lista ad infinitum jjjj. Una vez que empiezas, van saliendo las ideas disparadas. Y te das cuenta de que es muy fácil ser feliz y que no hace falta gran cosa. Eso sí, si en unos días me toca la lotería, no estaría mal XD

El punto 16 es el mismo punto 16 que el de Mamá G. Es tan tierno que no he podido dejar de ponerlo.

Os dejo de regalo un vídeo “total” que es del año en que nací: 1977 (OMG!) ❤

Os animo a que hagáis vuestra lista. Vais a ver cómo fluyen las ideas una detrás de otra. También doy las gracias a Mamá G. por la idea tan chula. Me lo he pasado genial “disparando” amor a esa lista.

Y tú ¿con quién…?

Siguiendo los pasos de Sra. Jumbo me he subido al carro y me uno a su reto. Consiste en contestar a preguntas que comienzan “¿Con quién…?” y hay que responderlos nombrando a algún blogero/a.

reto-tu-con-quienMe he tomado la libertad de cambiar algunas preguntas. Si os gusta, subios al carro y contestad las preguntas en vuestros blogs.

¿Con quién te irías de fiesta? Con La fiera de mi beba sin dudarlo. Me encanta cómo se expresa y muchas veces me hace reír. Así que divertida es y me la llevo de fiestuqui sí o sí.

¿Con quién te irías de vacaciones? Con Kunamg, ya que conoce muy bien Italia que me haga de Cicerone y me lleve a todos esos sitios preciosísimos que conoce bien por allí.

¿Con quién te irías de compras? Con Tigriteando. Sólo ella es capaz de crearme necesidades, así que, que me lleve de compras jajaja. Siempre nos enseña libros/material didáctico/ropa y lo quiero todo, todo y todo.

¿Con quién compartirías un blog? Con Mi refugio virtual, ya que vosotras compartís blog y se os da de maravilla. Porque Gloan es una artista del scrapbooking y Sra. Jumbo tiene ideas geniales.

¿Con quién te irías a un evento o similar? Con Una Mamá Joven. Seguro que habría algo interesante para hacer con los niños y lo podríamos pasar bomba.

¿Con quién te irías a ver una peli al cine o al teatro? Con La Hobbita. Me da la sensación de que tenemos gustos afines para elegir algo de la cartelera. Eso sí, después nos tomamos un algo y charlamos un ratito para comentar la peli/obra ;P

¿Con quién rodarías una peli? Con Bella. Estoy segura de que tiene grandes ideas. Saldría un guión entretenidísimo. ¿A que sí?

¿Con quién trabajarías? Con Una mamá arquitecta. Lo confieso: mi sueño era haber sido arquitecta. No os digo más. Sólo con ver su trabajo desde atrás, calladita y en silencio (que yo no molesto, eh) seguro que disfrutaría.

¿Con quién te irías de cena? Con El día que llegaste. Además, podríamos llevar a nuestros churumbeles que son trasnochadores y seguro que disfrutaban igual de la velada.

¿Con quién tendrías una tarde de café y charlas? Con Mamá se escribe con K. Estaríamos de cháchara largo y tendido. Seguro que tendríamos temas para rato.

¿Con quién te irías a una casa rural un fin de semana? Con Alma de mami. A desconectar y relajarse. Vamos, vaaaamos, el pichón y la Pichí lo pasarían genial. Sería para verlos jjj.

¿Con quién cocinarías? Con El poder de querer ser madre. Con las recetas tan ricas que ha compartido en su blog y sabiendo que es una estupenda cocinera, no tengo duda: me la pido!! Seré una buena pinche.

¿Con quién te irías a una isla desierta? Con Mamá Futura que es de lo más apañada y seguro que nos organizaríamos la mar de bien. Además, con tanto curro como tiene, creo que se merece un descansito. ¿Qué tal si ponemos un resort turístico en la isla y que deje de ser desierta? No es mala idea, no?

¿Con quién irías a un museo? Con Verena. Podríamos ver alguna exposición interesante de pintura o fotografía, ¿no te apetece?

¿Con quién irías a un spa? Con Marga pero cuando tenga ya a Lucía, que con la barrigota puede ser complicado. A soltar estreses y preocupaciones. Eso siempre viene bien.

Hasta aquí mis preguntas (algunas las he cambiado, otras las he añadido). Ha estado genial ir pensando en cada uno de los blogs (y vosotras) y asociaros con algo en especial. ¿No os parece buena idea el reto?

Music ON

¡Música maestro! Os lanzo un reto musical. Os propongo que compartáis en vuestros blogs la banda sonora de vuestras vidas 🙂

RetoCancionesEstas son las mías:

  1. David Bowie – Life on Mars. Canción que acompaña a mi amor allá donde vaya. Es su himno.
  1. Patrick Wolf – Together. Aunque mi pichón es muy fan de Arcade Fire, y ya os puse vídeos de sus temas preferidos, con esta también mueve el esqueleto que da gusto.

Y Eva Griñán – Pensando en ti. Antes de que llegara a nuestras vidas.

  1. Urge Overkill – Dropout. Tiene la tira de años y es total. Siempre decíamos de broma que si nos casábamos, sería nuestra canción de baile nupcial, jajajaja. En nuestra boda no hubo ni música, ni baile.
  1. Queen – I want to break free. Vamos, si esta canción no te da buen rollo, me pareces una persona mu-rara.
  1. Pinback – June. Irremediablemente me recuerda a mi primer embarazo: algo bello (pretty) y triste (sad). Además mi fpp era para junio. No digo más.
  1. La bola de cristal – Alaska. Todo un himno de una generación. Lo que disfrutaba con este programa. SI hasta lo grababa en vídeo para verlo después porque me pillaba en el horario de las clases de flauta. Lo podía ver una y otra vez.
  1. Pearl Jam – Daughter. Cuántos recuerdos, oigan. El disco “Vs” es todo un clásico de aquella época.

Y esta… Rage against the machine – Killing in the name, esta la tengo que poner sí o sí. Madre-del-amor-hermoso, no habré “saltado” veces con esta canción, porque esto no se bailaba, se saltaba ;P

  1. Slim Cessna´s Auto Club – Pine box/Hold my head. Realmente no fue al último concierto al que he ido (fue de Julio de la Rosa y os lo conté aquí). Pero sí fue el último así, en plan de “vámonos fuera a un concierto”. Fue antes de tener al pichón y en Madrid. Pude, con toda mi cara, acercarme y hablar con Munly (uno de los cantantes) para que me firmara el librito del cd (que lleve de casa). Qué momento, por dios jjj.
  1. Paulina Rubio – Lo haré por ti. Y como me da tanto corajito, pongo una cover, ea!, que no puedo con esa mujer. No way!
  1. Chopin – Nocturno Op. 9 nº2. Nada que añadir. Maravilla. Todos los nocturnos realmente.

Ahora quiero ver vuestra banda sonora. Venga, animaos y poned música en vuestros blogs.

Os dejo la fotito para que la compartáis en la entrada, si queréis uniros al reto musical.

NuestrasCanciones(He tenido que poner más de una en alguna de las categorías porque me era imposible decidir una sola).

Mis 90´s

Lo que me pude reír con la entrada de Sra. Jumbo sobre su Pasarela de los 90´s

Mi adolescencia la viví de pleno en los 90´s, así que había cosas de la lista que ella puso con las que me tuve que partir la caja recordando aquellos maravillosos años.

Recuerdo lo mucho me impactó la caída del muro de Berlín (que fue en el 89) y que hicimos un trabajo sobre ello en el último curso del colegio. Después pasé miedo, mucho miedo, con la guerra del Golfo Pérsico. Llamadme tonta, o sensiblona, pero yo tuve noches sin pegar ojo pensando en la guerra. En el 91, creo recordar, empecé en el instituto. Las preocupaciones pasaron a ser de otro tipo. Llegó la edad del pavo con fuerza: nuevos amigos, salir por ahí, las primeras copichuelas, los cigarritos, las tardes de café con los coleguis… Ainsss… Qué años. A veces volvería atrás en el tiempo para darme dos yoyas jjjjj.

Os dejo una lista de 10 cosas de aquella época y que me acompañaron en mi adolescencia. Aclaro que yo me podría incluir dentro del estilo “grunge” -o era lo que prentedía jjj-. No os asustéis. Avisados estáis.

  1. Camisa de cuadros. O comúnmente llamada “camisa de leñador”. Las mejores eran las que cogía “heredadas” de mi primo. Sí, molaban más si eran de hombre, en plan oversize. Anti glamour 100%.camisa-roja-y-blanca
  2. Pantalones vaqueros que arrastrasen, que te los fueses pisando y deshilachando por la parte de atrás. Mi madre entraba en pánico con estas cosas. Pobre mía.pantalonarrastrado
  3. Vestir con capas. Muchas capas, capas hasta aburrir. Camiseta de tirantes, camisa, jersey, chaqueta/abrigo, falda, medias/leotardos, calentadores/calcetines extra largos… Los vestidos con pantalones eran de lo más “in”.vestir-por-capas
  4. La ropa negra. (Casi) Toda mi ropa “guay” para salir era negra. La viuda alegre que me llamaba mi madre. No le gustaba que vistiese de ese color (ni le gusta). Aún conservo y me pongo un vestido negro que puede tener veintitantos años. En serio. Antes la ropa era buena.The Merry Widow
  5. Las botas Dr. Martens o similares. Tuve unas rojas (no de esta marca) que me chiflaban. También hubo una racha en que las Panama Jack típicas amarillas se pusieron súper de moda. (Tuve unas falsas jjj).drmartens
  6. Abrigo negro largo y ajustado. O en su defecto chaqueta de cuero entallada corta.abrigo-largo-chaqueta-negro
  7. Mechones de colorines. Esto ya lo dijo la Sra. Jumbo. Lo tengo que repetir porque a mí me encantaba andar poniéndome con el cutre-rimmel de colores mis mechones azules. De hecho, hace un tiempo salió una promo en Privalia de una especie de chalkpaint para pelo de L´Oreal y me compré de varios colores XDmechasazules
  8. Los piercings. Tanto de pega como de verdad. Llegué a tener cinco pendientes en las orejas para horror de mis padres (no sé si el disgusto era igual o más light que cuando llegué a casa con un tatuaje). Los tenía también de mentira para la nariz -iban sujetos con un imán (ahí magnetizando el cuerpo jajaja)- y aros para la orejas/nariz/labio/ombligo –los presionabas y se cerraban clavándose en la carne: pero sarna con gusto no pica-.piercing-falso-sin-perforaciones
  9. Collares escandalosamente grandes, largos y, sobre todo, de plata. Pulseras gordotas, anillos graaaandes (con o sin piedras). Solía comprar en una tienda de una mujer que traía cosas de India y Pakistán. Mis amigas y yo éramos clientela fija. Cumpleaños que teníamos, regalo que comprábamos allí seguro.Collar_pulseras
  10. Calcetas largas. Tipo calentadores, sin pie… No sé si me explico; eran un tubo de tela que iba de tobillos a la rodilla (o a veces más arriba). Aún conservo un par monísimo pero que no me pongo desde hace lustros. Las llevaba con mi faldas cortas (que no minifaldas escandalosas) de color negro (siempre negro). Monísima de la muerte.calentadores

En el tema de maquillaje siempre he sido bastante discreta, así que por esa parte me salvo de tener que “arrepentirme” de ciertas modas.

Animaos, por favor, a hacer la lista de cosas de vuestra adolescencia. ¿fue también en los turbulentos 90´s? Contadme, contadme… Por lo menos nos echamos un ratito bueno de risas.

Esta es mi pasarela de los 90´s:

CMYK básicoGracias de nuevo por la idea, Sra Jumbo.

Reto para leonas

A pesar de saber que las que somos mamis (y papis) tenemos poco-poquísimo tiempo para dedicarle a la lectura, me apetece lanzar un reto sobre lecturas. Si queréis participar, podéis compartir en vuestra entrada esta foto:

NuestrasLecturasEn mi caso, voy a poner la mayor parte de libros infantiles. Pero podéis poner los que os apetezcan. O los que queráis de la lista.

Os propongo que compartáis una serie de libros que cumplan estas condiciones:

RetoLecturas¡Allá van los que he elegido!

NuestrasLecturasReto

NuestrasLecturasReto2

  1. Salvaje – Emily Hughes . Historia de una niña salvaje a la que intentan “domesticar”.
  2. Journey – Aaron Becker. Viaje imaginario de una niña.
  3. Poemas para leer con niños – Selección de Mar Benegas.
  4. La vuelta al mundo de Mouk – Marc Boutavant. El osito Mouk nos enseña el mundo.
  5. Maps – Daniel & Aleksandra Mizielinski. Un atlas ilustrado.
  6. 10 ciudades y un sueño – Meritxell Martí & Xavier Salomó. Grandes ciudades del mundo en pop-ups.
  7. Wonderland – Cristina Camarena & Lady Desidia. Viaje por la vida de una mujer.
  8. Wildwood – Colin Meloy. Peripecias de Prue McKeel para rescatar a su hermano pequeño que fue raptado por unos cuervos. Lo tengo en inglés. Es el primer libro de una trilogía. Creo que están en español ya a la venta.
  9. Los Mumin – Tove Jansson. Aventuras de la familia de trolls y sus amigos.
  10. El niño que perdió su nombre –  Libro personalizado con el nombre de tu pipiolo/a.
  11. El monstruo de colores – Anna Llenas. Un monstruo necesita ordenar sus emociones.
  12. Alicia en el país de las maravillas – Lewis Carroll. Pues eso, un gran clásico.
  13. Cuentos clásicos para siempre – V.V.A.A.
  14. Los cinco – Enyd Blyton. Los devoraba cuando era niña.
  15. Atlas of human anatomy and surgery – Jean Baptiste Bourgery & Nicolas H. Jacob. Impresionantes ilustraciones anatómicas del siglo XIX.
  16. Persépolis – Marjane Satrapi. Cómic autobiográfico donde narra su niñez en Teherán, la revolución islámica, el cambio de régimen político en Irán y finalmente su marcha a Europa.
  17. El principito en varios idiomas – Antoine de Saint-Exupéry. El mismo libro en varios idiomas: Latín, inglés, francés, alemán, portugués, italiano, armenio, griego, turco, kurdo…
  18. El profesor Astrocat y las fronteras del espacio – Dominic Walliman & Ben Newman. Nociones sobre el universo.
  1. Tranquilos y atentos como una rana – Eline Snel. Meditación para niños y padres.
  2. Donde viven los monstruos – Maurice Sendak. El rebelde Max se ve transportado a un mundo llenito de monstruos.

leones¿Qué os parecen? ¿Conocíais alguno de los que he seleccionado? Venga, ¡a participar, leonas! y leones, si hay alguno por ahí 😉

¡Os reto, bandidas!

Viendo que parece que gustó la entrada anterior sobre los cambios “inesperados” en el estilo de vida de una mujer cuando tiene un hijo, os voy a lanzar un reto.

122 - Reto[1]Animaos y escribir en vuestros blogs una entrada contando en qué aspectos ha cambiado vuestra vida/rutina/costumbres. O contad anécdotas, como por ejemplo de cosas que nunca imaginabais que pasarían y han pasado/están pasando.

Eso para las que ya son mamis.

super-mom-and-you-rockPara las que no son mamis, me gustaría lanzar el reto de otra manera. Contadnos en qué manera creéis que os va a cambiar la llegada de vuestro retoño. ¿Qué expectativas tenéis? Así, cuando seáis mamis, podréis ver en vuestros blogs lo que pensabais y si se cumple o no.

¿Os apetece participar? Pues guardad esta imagen (la de aquí abajo) para acompañar a la entrada que escribáis al respecto. Así, como si fuera un premio bloguero, os la paso, jijiji, porque no me cabe la menor duda de que sois/seréis unas Supermamis.

supermami_Tengo curiosidad por leer vuestras experiencias.

Espero que os deis todas por aludidas, que no tenga que pasar lista, eh! 😉