Elegir nombre

Cuando empiezas a buscar para traer a este mundo un churumbel, seguro, segurito que vas fantaseando con posibles nombres. Papá y yo somos muy de darle vueltas a las cosas (papá más que yo, que ya es decir). En el primer embarazo ya hicimos un par de listas con posibles nombres para niño y niña. Pero como la cosa no salió bien, las guardamos. Más o menos teníamos claro lo que nos gustaba. En algunos estábamos de acuerdo en que eran bonitos y en otros no coincidíamos en absoluto.

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Cuando llegó el segundo embarazo y en la semana 12 nos confirmaron que era un niño, la cosa se puso interesante. Rescatamos esas listas de nombres (que papá había guardado muy bien). Y ocurrió que de toda la lista nos quedamos con dos. Uno que nos gustaba y otro que nos parecía mejor aún. El primero es bonito pero últimamente se escuchaba mucho. No queríamos que al llamarlo, mirasen cuatro niños a la vez, jiji. El que nos parecía mejor aún, no está nada oído. De hecho, sólo he conocido a una persona que se llamase así en toda mi vida y fue de pasada.

Probamos a ver cómo sonaba con nuestros apellidos, que ya serían los suyos. Tenía que sonar bien. Incluso hicimos una búsqueda en google para ver si existía alguien con ese nombre y apellidos. Sí, hasta ese nivel llegamos. No había nadie con esa combinación. He de decir que mi apellido es muy poco frecuente, de esos que cuando lo dices nadie lo entiende, de esos que los escriben mal, de esos que te lo cambian por otro inventado… En fin, que nos gustaba que no hubiese nadie con ese nombre completo. Con el nombre y primer apellido sí: había un perfil en FB de un señor tipo motero con barbas y gafas oscuras. Jajaja… Efectivamente, nuestro nivel de rastreo llegó hasta las redes sociales.

También, por curiosidad, consultamos en la web del Instituto Nacional de Estadística. Ahí vimos que, efectivamente, no es un nombre muy común en España. Sólo hay 1.933 personas que se llamen así en nuestro país, lo que equivale a que un 0,08% de la población española tiene ese nombre.

MapaEn resumen: no es un nombre usual. Tampoco es raro. Es nombre un “clásico”, pero no es tipo Eustaquio (más “rural”) o Pelayo (más “pijotero”).

Llegó la hora de anunciarlo a la familia. Tú vas con toda la ilusión del mundo y… ¡tachaaán! Adivinad… Caras largas y muchos “¿Cómo?” “¿Por qué?”. Como si le fuésemos a llamar Agripino o Críspulo o Rosario (sí, también es nombre de chico) -sin querer desmerecer a esos nombres, que conste-… En resumidas cuentas, no gustó a nadie. De primeras, todo fueron caras raras. También escuchamos frases del tipo “aún queda tiempo para pensarlo mejor”.

Estuvieron bastante, bastaaaante, tiempo dándonos la traca con nombres alternativos. Hasta “aleccionaron” a un sobrino para que nos dijera: “El bebé se llamará fulanito”. Así, en imperativo, una y otra vez. Día tras día. Les parecía gracioso y a mí me ponía los pelos de punta. Además ese nombre, que no es feo, y les parecía fenómeno, es el de mi abuelo, un primo mío y un primo de papá. No nos gusta repetir nombres y menos por cuatruplicado.

Por otra parte, mi suegro tuvo una brillante y ocurrente idea: podíamos ponerle un nombre compuesto. ¿Cuál? Muy sencillo: el suyo y el mi padre (el otro abuelo). Ole que ole.

enserioEso hizo que nos gustara aún más el nombre elegido que, por supuesto, es el que decidimos y le pusimos. Aunque alguno de los abuelos se lo cambie y le llame de otra forma, o no sepa cómo escribirlo (diossss, no es nada difícil, no entiendo qué narices les pasa que no se lo aprenden).

La historia del nombre es muy bonita. Su significado también. Es interesante y está en la historia de toda la vida de dios. Personalmente, me gusta porque en parte, la historia de su nombre es un poco la historia de su llegada. Sí, soy muy peliculera y se me va la pinza mogollón. Pero cada uno tiene sus cosas.

Así que elegid el nombre que os guste, que más os llene, que más os diga. Que no os importe lo que os digan los demás. Os tiene que gustar a vosotros, los padres. A nosotros, cada día nos gusta más el nombre de nuestro pichón.

Os dejo un listado de los 20 nombres más puestos a los niños nacidos en el año 2013 (en el que nació mi pichón). Si queréis ver la lista al completo, con los 100 más puestos, os lo podéis descargar de la web del Instituto Nacional de Estadística. Los datos son de ahí. Como curiosidad, os cuento que el nombre que descartamos y que también nos gustaba, está en la lista completa. El que se emperraron en que le pusiéramos (el repetidísimo en la familia) está en esta lista de abajo. También están (en la lista completa) el nombre de papá y el mío, jiji. Se ve que siguen de actualidad 🙂

Nombres2013Y contadme, ¿qué nombres os gustan? ¿Aparecen en la lista? ¿Teníais vuestra lista? ¿La vais a hacer?

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