Somos la leche

Vuelvo a retomar el tema de la lactancia. Os voy a hablar de cómo/cuando llega. Pasé por una cesárea y me tragué muchas falsas afirmaciones como que la leche tardaba más en llegar por no ser parto vaginal. Influenciada porque esto me lo decía hasta la limpiadora que pasaba por la habitación del hospital, me lo acabé creyendo. Tonta que era una. O no. Porque si hasta una pediatra, en una visita a urgencias, te dice que tú no tienes leche, te lo crees. Te lo está diciendo una médico pediatra, que algo sabrá del tema, no? Pues NO. Ni puñetera idea tenía la tronca. No le faltó tiempo en recomendarme tal marca de leche artificial que darle al pichón. Anda que… Para haberle puesto una queja por semejante asesoramiento de mier…

Somoslaleche

La subida (o bajada… no sé cómo llamarlo) de la leche no tiene nada que ver con el tipo de parto que tengas. Es un proceso fisiológico que empieza a ponerse en marcha cuando sale la placenta del cuerpo de la mamá. Cuando se desprende la placenta, bajan los niveles de progesterona y suben los de prolactina, que es la hormona encargada de la producción de leche materna. Antes, la madre produce calostro (incluso en la última fase del embarazo). Poco a poco la leche va subiendo y desaparece el calostro.

La llegada de la leche suele tener unos síntomas muy claros:

Aumenta el tamaño del pecho.

Sensación de hinchazón o congestión en el pecho.

Sensibilidad en las areolas.

Febrícula (aumento de la temperatura), escalofríos.

A veces, estos síntomas no se tienen. Yo no los tuve. La matrona me tocaba el pecho y decía: “uy, sí, están duros, en nada tienes leche”. Yo los notaba turgentes pero no dolían ni molestaban. Hasta me estrujó (dolió un pelín) y sacó calostro que era amarillento y denso. Así pude comprobar que mi hijo estaba alimentándose de mí. El calostro es súper-mega-importante y les alimenta. Con cuatro gotitas, por poco que parezca, se sacian. Ya os expliqué aquí que el tamaño del estómago en un recién nacido es minúsculo. Por algo lo llaman “oro líquido”. Aquí podéis ver sus componentes. Parece magia que las mamás produzcamos eso, ¿verdad?

En este blog os explican muy bien cómo se produce la leche materna. y cómo madura y cambia su composición.

tipo+de+lecheA lo que iba, que me lío. Hay mujeres que no sienten nada especial cuando les sube la leche y piensan que no tienen. Si le añadimos una cesárea y comentarios desalentadores, tenemos casi asegurado un fracaso en lactancia materna. Como sabéis, soy cabezona y me empeñé en seguir. A pesar de tener mucho en contra, lo conseguí. Yeah!

La subida de la leche suele empezar entre 30/72 horas después del parto cuando los niveles de progesterona llegan al punto más bajo. Mientras la prolactina va subiendo. Siempre, tras el parto, se asegurarán de que hayas expulsado toda la placenta porque, si queda un trozo adherido, la subida de la prolactina es menor y afecta a la producción de leche. Curioso, ¿verdad? Todo hormonal. A mi madre, por ejemplo, tras el parto (mío) tuvieron que hacerle un legrado porque quedó placenta dentro. Sus lactancias no fueron una maravilla. Recuerda que le dolía y lo pasó regular. Antes no se estilaba eso de dar pecho. Lo que molaba y estaba de moda era dar biberón. Qué penita.

Tened muy claro que la subida de la leche va a producirse con toda seguridad. Confiad en vuestros cuerpos. Hay casos excepcionalmente raros de hipogalactia (falta de leche). Es muy raro que después del parto no se inicien o fallen los mecanismos fisiológicos que desencadenan la producción de leche materna. Aquí os explican sobre esto.

Lo ideal es que nada más nacer, os dejen tener a vuestro bebé con vosotras, piel con piel. Podéis intentar el autoenganche (que sea el bebé solito quien llegue hasta el pezón y se enganche). Yo no lo hice. Estad siempre juntitos. Si volviese atrás, no hubiese dejado más que lo mínimo e indispensable al pichón en la cuna. Le hubiese tenido conmigo en la cama. Siempre juntos. Es lo mejor. Ponedle todo el tiempo que haga falta al pecho. Entended que demanden pecho cada pocas horas. Es normal. Comprobad la postura, que la boca del bebé esté bien colocada, que NO duela…

mamabebePor descontado nada de usar chupetes. Lo recomendable es esperar a que la lactancia esté instaurada y, después, si queréis probar a dárselo, perfecto. Antes no. Nuestra querida matrona me dijo que se lo pusiera el mismo día que me lo trajeron a la habitación. Según ella no pasaba nada. Qué desastre…. Menos mal que pichón nunca quiso chupete. Lo aguantaba un ratito y lo escupía. A mí me daba angustia insistirle al pobre. Ponía unas caras de asco que eran un poema. Nunca le insistimos, ni ante comentarios pesados tampoco.

Que no os líen ni os cuenten milongas. Por favor, sé que me repito como el ajo, pero si estáis seguras de querer dar pecho y tenéis problemas, buscad una buena asesora de lactancia. Entrad en grupos de apoyo que os ayuden en momentos de bajón (que los hay).

Si os duele, si os salen grietas, ampollas, perlas de leche… o si os sentís mal porque pensáis que no está funcionando, buscad el apoyo adecuado. Puede ser un mal agarre, puede ser que el bebé tenga frenillo (hay de varios tipos), puede ser por una mala postura…. En general nada que no tenga solución.

AGARRE+CORRECTOOs dejo un par de vídeos interesantes. Espero que os guste y lo disfrutéis.

Por descontado, si tenéis dudas podéis contar conmigo, aunque tan sólo soy una mamá.

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Mitología láctea

Aquí os traigo una colección de auténticas tonterías que una cree que son verdades como puños hasta que lo vives y lo entiendes. Espero que os sea de ayuda y os resuelva dudas

No tengo suficiente leche – FALSO

Somos mamíferos y hemos llegado hasta aquí después de miles de años mamando. Si no tienes leche es porque no sabes cómo hacer para estimular la producción. Hay rarísimos casos de hipogalactia.  Súper importante el contacto con el recién nacido nada más nacer. Piel con piel. Comprobad que la postura es correcta, que el enganche es correcto. Si duele, algo falla. Lo mejor es pedir a una asesora de lactancia que os ayude a evaluar el problema.

Las mujeres con pechos pequeños tienen menos leche – FALSO

El tamaño de los pechos no influye en absoluto en la lactancia. Recordad que dar pecho es A DEMANDA. Cuanto más mame, más se regula la producción de leche a las necesidades del bebé. El tamaño NO importa. La leche que una mamá produce es justo la que necesita su hijo.

Hay que preparar los pezones durante el embarazo – FALSO

Ya te puedes untar de cremas o de alcohol o de lo que te dé la gana que no sirve para NADA. Las grietas se producen por una posición incorrecta del bebé al mamar, o si el bebé tiene el frenillo de la lengua corto y no puede engancharse bien. No hay más. Solución: corrige la postura, o corte del frenillo. Para el cuidado de las grietas: lavar con agua o suero y dejar secar. Mejor si puedes dejar el pecho al aire. Exhibicionista a tope pero efectivo.

Después de los primeros meses, la leche ya no alimenta – FALSO

La composición de la leche va variando conforme el bebé crece y, oh! milagros de la vida, tiene justo lo que el bebé necesita. Con el paso del tiempo, la leche se va haciendo más rica en grasa y, por tanto, más calórica. No penséis que es “agua” y que toman teta “por vicio”. Es una maravillosa fuente de nutrientes incluso pasados los primeros 6 meses… lo es SIEMPRE. Mirad que interesante:

“En promedio los bebés de 6-8 meses obtienen alrededor del 70% de sus necesidades energéticas de la leche materna, a los 9-11 meses el 55% y a los 12-23 meses el 40%.”

No puedes dar pecho si estás enferma ni si tomas medicamentos – FALSO

Si la mamá tiene una enfermedad común, tipo gripe, tos, resfriado… puede seguir amamantando. Si es algo más “fuerte” (una gastroenteritis, por ejemplo), debe tener cuidado de lavarse bien las manos, o ponerse mascarilla cuando amamante. Además, en la leche lleva los anticuerpos que la mamá ha generado. Mejor explicado aquí. Para consultar si puedes tomar algún medicamento, en E-lactancia. Ya os dije: 100% fiable. mamá+es+la+leche

Si los pechos no gotean, no tienes leche – FALSO

A veces, mientras das de mamar, es normal que del pecho que está libre suela gotear leche. Para eso están los discos de lactancia. Suele ocurrir en los primeros meses, según he leído porque los músculos que rodean los conductos terminales en el pezón no controlan aún su función de esfínter. Cuando ya controlan esta función y son capaces de “retener”, suele pasar que la madre deja de tener la sensación de tener los pechos llenos, por lo que piensa que no tiene leche. Nada más lejos de la realidad: no se siente esa inflamación porque los conductos han “aprendido” su función. Esto pasa alrededor de los 3 meses aproximadamente, momento en el que también suele coincidir con la llamada “crisis de crecimiento”. Entonces es cuando te haces un lío y piensas que todo se ha ido al garete. Pero no nos alarmemos, son unos días en los que el bebé estará mucho más demandante para regular la producción de leche. No pienses que te pide más porque no tienes leche (cosa que crees porque tus pechos no gotean y están blandurrios). La realidad es que el niño necesita estimular el pecho más tiempo porque va a tener un brote de crecimiento. Lo normal: voy a pegar un estirón – quiero/necesito comer más.

Para tener más leche, ínflate de agua y leche – FALSO

Lo único que va a hacer que tengas más leche es que tu bebé succione más. Tu bebé succionará más o menos según lo que necesite. Fijaos si son inteligentes y no dicen ni pío. La naturaleza, queridas, una vez más, nos demuestra que tenemos que confiar en nuestro instinto. Una mamá puede producir entre 450 y 1.200 ml de leche diaria. Esta cantidad varía según las necesidades del bebé sabio. Si pide, es porque necesita. No hay más misterio. No pienses que por beber más, vas a producir más leche. Lo que sí pasa es que dar de mamar, da sed por el efecto de la oxitocina que liberas cuando das el pecho.

Hay que dar pecho cada cierto número de horas – FALSO

Un bebé recién nacido puede mamar como poco, 8/9 veces al día. Conforme van creciendo, las tomas se van espaciando y se van disminuyendo. Pero, por favor, no compares a un bebé con otro porque cada niño es único. El primer mes de lactancia es una paliza, un caos, un total desbordamiento… pero pasa y una vez superados los primeros agobios, ya puedes ver que el propio bebé tiene unos patrones de sueño/comidas más o menos estables. Ahí ya le vas pillando el truco y te vas haciendo con el control.

Siempre hay que darle al bebé ambos pechos en cada toma – FALSO

Hay que dejar que el niño termine de tomar del primer pecho, que lo suelte él, antes de ofrecer el segundo. La grasa de la leche va saliendo gradualmente a medida que se va vaciando el pecho. Si le haces que deje un pecho (se lo sacas de la boca, vamos) para ponerle a mamar del otro, se llenarán de la leche primera, más baja en calorías. Si lo haces así puede que el bebé se muestre molesto porque no se sacia y encima, no gana peso (lo que me pasaba a mí, señoras y señores). Durante las primeras semanas, sí conviene ofrecer ambos pechos en cada toma para ayudar a establecer el suministro de leche, pero lo ideal es dejar que él sólo se suelte.

La lactancia hace que se te caigan los pechos – FALSO

Vamos a ver… esto es de cajón. El pecho sufre cambios significativos durante el EMBARAZO. Desde las primeras semanas de embarazo podemos notarlo. Que decidas dar pecho no hace que se te vayan a descolgar y a parecer dos calcetines desenroscados. Si no dieras pecho, también se te pueden quedar así. La gravedad no hace distinciones. Haz ejercicios para que estén firmes, usa un sujetador adecuado, crema reafirmante…

Otros mitos desmontados aquí, aquí y aquí.

Esa gran desconocida

La lactancia materna, esa gran desconocida, tiene muchas diferencias con la lactancia artificial. La más obvia es que, dando teta, no tienes ni idea de si el bebé toma 30 ml., 60 ml., o 150 ml…. Este asunto puede generar controversia en tu entorno (véase abuelas hiper-mega-preocupadas) y, lo peor, crearte inseguridades (¿lo estaré haciendo bien? ¿estará bien alimentado? ¿se quedará con hambre?). La cuestión de la teta es que siempre que pida es porque quiere. Lo mismo come, que hace succión no nutritiva. Eso es cuando según grandes opinólogos –también incluiremos a las abuelas y hasta a ciertos “expertos” en salud- el bebé te usa de chupete. Ay, amigas, ¡que no os engañen! ¿Qué fue antes la teta o el chupete?… Ahí está la respuesta. ¡Tachán! La realidad es que usan el chupete de teta. La succión no nutritiva tiene su sentido. Aquí  y aquí lo explican muy bien.

Si os decidís por lactancia materna debéis saber que tendréis un bebé a vuestro cuerpo pegado. Cosa bonita pero agotadora a veces. Claro que si os decidís por lactancia artificial os tendréis que levantar en “modo zombie” a preparar/esterilizar biberones. Gran coñazo. Tuve muy claro que quería dar pecho. Creo que ahí radica gran parte del éxito de una lme (lactancia materna exclusiva): tenerlo MUY claro, porque lo más fácil es cansarse y tirar la toalla.

Una vez superadas las primeras crisis, ya le tienes cogido el tranquillo. Aún nos queda que pasar la última crisis, la de los dos años. Dicen que es la más agobiante pero una vez superada, se acabaron. Yujuuu! Si quieres saber qué son y por qué se producen las crisis mira AQUÍ.

Pichón estaba enganchado a todas horas. Lo raro era que me soltara. En esos ratos aprovechaba para ducharme, limpiar, poner lavadoras, hacer la comida… A él lo dejaba en la mini-cuna con ruedas y le llevaba tras de mí. Iba haciendo las cosas a saltos, a ratos. Los primeros meses es como si el bebé fuese parte de tu cuerpo prácticamente.

Los ratos en que él dormía, sobre todo al principio, yo caía con él rendida. Los horarios de tomas tenían sus ritmos que variaban cada poco. Me explico: sus rutinas podían durar una semana o poco más. Por ejemplo, por las noches pedía cada 2/3 horas, por la mañana un par de veces, después al medio día/tarde tomaba como otras 2/3 veces, por la tarde/noche otras 2/3 veces… Las horas nunca eran las mismas. Eran aproximadas. Otra semana podía variar y pedir incontables veces por la noche, por la mañana 1 ó 2 veces, al medio día/tarde otras 2 veces, por la tarde/noche 1 vez… Resumiendo: unas veces tomaba más durante el día, otras más por la noche, otras era un no parar. La duración de las tomas, más de lo mismo. Podía estar tanto 5 minutos como una hora. Recordad que es a demanda. Siempre que quiera, se le da. Ese es el “secreto”.

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Con el paso del tiempo, las tomas se van espaciando y regularizando. Ya vas sabiendo a qué hora querrá tomar, o a qué hora querrá dormir. Menos por las noches, que eso era un misterio.

Pichón iba muy bien de peso. Podía haber semanas en las que cogiera hasta 500 gramos. Una cosa mala. Estaba apretao-apretao, lleno de rosquitas. Engordaba como 1 kilo, 1 kilo y poco al mes. No os asustéis que el ritmo se frena. Primero sobre los 6 meses al empezar la AC (alimentación complementaria) y después alrededor del año de vida. Pichón se mantuvo en percentiles muy altos el primer año de vida (del 90 no bajaba y llegó al 98). La mejor prueba de que tu bebé está sano y come bien es que esté activo, feliz y haga bien pipí y caca. Que esté en percentil 5 o 90 no tiene demasiada relevancia. Que NO os machaquen con eso. Os dejo aquí un video de Carlos González donde habla al respecto.

Una cosa curiosa es que yo rarísima vez tuve el reflejo de eyección (sólo como 2/3 veces). Suena muy aerodinámico, eh? Jiji. Eso es cuando estás dando leche de un pecho al bebé y del otro te empieza a salir leche también. O cuando sientes llorar al bebé, o le ves/sientes cerca y de pronto empieza a gotearte leche sin control. Para eso están los discos de lactancia. Nunca los usé. Tenía comprada una caja y unas conchas recoge leches de Medela. Se lo regalé a una amiga que sí lo necesitaba.

Mi consejo: comprad lo mínimo (o apañaos con unas muestras) y cuando realmente os haga falta, compradlo. Nos venden tantas cosas que no nos hacen falta… El mundo-bebé es un filón para hacernos comprar artículos de todas clases y, muchas veces, inútiles.

Evacuation

Sí. Antes de ser madre no puedes ni imaginarte que vas a hablar de este tema con asiduidad. Cacas. Ni te haces una idea de cuánta felicidad te va a dar que tu bebé suelte lastre. Si hace bien sus pises y sus cacas es garantía de salud. Los primeros días, en el pipí de pichón veíamos manchas rosadas. Es totalmente normal. Son uratos que eliminan por la orina. Al segundo o tercer día dejó de manchar. Si os pasa, comentádselo al pediatra/enfermera/matrona, pero ya os digo que es normal.

También, uniéndose a este festival escatológico, tenemos al conocido meconio. Son esas primeras cacas que parecen chapapote: prácticamente negras y ultra pegajosas. La primera noche que pasamos juntos en el hospital, el pichón soltó bastante. Yo intentaba dirigir medio sentada en la cama a papá para que cambiara el pañal. Era el primer pañal que papá cambiaba en su vida. Resultado: meconio everywhere. Tuvimos que llamar para que vinieran a cambiarle hasta las sábanas. Para colmo de males, esa noche, habían cortado el agua en el hospital. Y yo haciendo mis necesidades en una cuña. Un asco-show. (Otros) Menos mil puntos para el hospital.

Pasados estos delicados momentos, un bebé recién nacido implica cambios de pañales cada pocas horas. Hacen mucho pipí y muchas cacas. De día y de noche. Es un no parar de cambios. Si vais a usar pañales de tela o lo tenéis en mente, diría que os esperaseis a que pasara, como muy poco, el primer mes. Yo no los he usado. Me lo planteé, pero nunca llegué a animarme. El tema de tener que estar lavando/frotando constantemente me quitó las ganas.

Tras el primer o segundo mes, Pichón fue bajando la frecuencia de cacas. Pasó de hacer varias en un mismo día, a poder estar varios días sin hacer nada. Cuando un bebé está con lme (lactancia materna exclusiva) es absolutamente normal que esté días sin hacer caca. La leche de su mamá es tan rica en nutrientes que prácticamente la aprovechan y digieren en su totalidad, por lo que genera muy poco “residuos”. NO es estreñimiento. El estreñimiento es si veis que le cuesta hacer de vientre, si se queja y hace cacas duras. Si sus cacas son de apariencia normal, repito, NO es estreñimiento.

Esto lo supimos después de un pequeño “incidente”. Nuestro pichón llevaba 12 días sin hacer caca. De ánimo estaba bien. No se le veía molesto. Pero una, que es primeriza, se come la cabeza: ¿será normal tantos días? ¿estará bien “ahí dentro”? ¿por qué le pasa esto?. Decidimos llevarle al pediatra (ERROR) y éste, más ancho que pancho, nos dijo que era un tipo de estreñimiento y le dio con un palillo. Es de las peores veces que me he sentido. Si yo estaba sufriendo, no quiero ni imaginar el pobre pichón. Lloraba y gritaba a pleno pulmón. Salimos de allí medio traumatizados. Después de una hora hizo caca. Era caca normal. NO era estreñimiento. Así volvimos a aprender, a base de grandes errores. Fijaos en lo que nos dice la AEPED (Asociación Española de Pediatría). Mirad la pregunta número 11

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Tened paciencia y esperad. Confiad en vuestros retoños y en su cuerpos. A ver, si estáis preocupados realmente, id al pediatra.

Para ayudar a regular su tránsito intestinal no hay nada mejor que darles masajitos (nunca después de comer, esperad a que tengan el estómago vacío). Os ponéis crema o aceite en las manos, desnudáis al peque y a amasar el bollito. Os recomiendo el masaje que llaman “I love U”, flexionar las piernas, hacerles el típico movimiento de bicicleta… Yo se los hacía después del baño. A veces no le hacían gracia y otras estaba más tranquilo y se dejaba hacer.

Otra cosa que ayuda un montón es el porteo. Si no porteáis, pues le cogéis en brazos y le dais un buen paseíto aunque sea por casa. Van en movimiento, junto a su mami o papi y en posición vertical. ¡De lujo!

Una vez que empiezan a tomar sólidos, los ritmos caquiles vuelven a variar hasta ajustarse. Vuelven a hacer casi a diario, o a días alternos, o varias veces en un día. Eso depende de cada niño. Recordad que cada niño es un mundo y no hay que comparar.