El proceso

Por fin hemos terminado con el proceso de escolarización del pichón. Tenía ganas de que acabara porque estaba en un estado intermitente de nervios/ansiedad por saber qué iba a pasar. Lo que nos habían dicho, que no había plazas en el colegio que queríamos y nos corresponde por zona, nos había dejado bastante chafados.

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Las listas salían en mayo. Llamé al colegio donde presentamos la solicitud para preguntar. Me dijeron que había que ir a mirar allí, que por teléfono no podía decirme nada y que en internet tampoco salían las listas. Así que, tuvimos que ir hasta allí para mirar en los tablones.

A pesar de que cuando echamos la solicitud, nos dijo la secretaria que no había plazas, resulta que al final sí que han quedado algunas libres. Supongo que se habrán ido alumnos a otros centros. Así que resulta que, de las 50 plazas que hay para dos líneas del curso de infantil-4 años, quedaron libres 7. Muchas, verdad? Como sólo solicitaban plaza mi pichón y otros dos niños para este curso, han entrado los tres. A la conclusión que llego, y haciendo cálculos, es que, en total, de su edad, son 46 alumnos para dos líneas. Por lo que, imagino que serán 23 niños por aula. No está mal, no?

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A partir del día 1 de junio se podía hacer la matrícula. Lo hicimos y listo. El pichón está ya matriculado para septiembre.

Lo que no sabía es que, siendo taaaan pequeños, ya tengan una asignatura de religión o alternativa a la religión. No sé, no me parece ni medio normal que a unx niñx de 3,4,5 años le anden hablando de estos temas tan personales. Esto debería quedar para casa, que cada uno eduque a su hijx en la fe que le dé la gana, o en ninguna, o en lo que quieran. En fin, como podréis adivinar, nosotros optamos por “valores éticos” porque ni de coña queremos la otra opción. Tampoco entiendo qué narices van a contarle a mi hijo en el tiempo que dediquen a esto. En ese aspecto estoy un poco recelosa.

Realmente, estoy un poco triste por haber dado este paso de escolarizar. Sé que es algo que teníamos que hacer más tarde o más temprano. Me da muchísima pena y rabia que en cuanto el niño entre en “el sistema”, van a empezar a llegarle ideas con las que no estamos de acuerdo. Seguro que escuchará topicazos (tipo “el rosa es de niñas”, “los niñOs no lloran”…). Pero bueno, para eso estaremos en casa, para seguir apoyando todo lo que creemos que le va a ayudar a entender mejor este mundo de locos. Para algo hemos retrasado un año el momento de la entrada en el colegio. Espero que los cimientos que hemos construido con tanto amor, paciencia y tiempo, no se caigan.

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Por otra parte, como os expliqué, el colegio en el que está matriculado, está en obras. Se supone que, para comienzo del curso que viene, estará terminada la parte donde van los más peques y podrán empezar allí las clases. Progresivamente, conforme vayan terminando lo que quede de las instalaciones, irán llegando los alumnos más mayores.
Así que esa es otra, aún nos queda pasar todo el estrés de ver si realmente podrá ir a un colegio “de verdad” o tendrá que ir a un aula prefabricada (NO por favor!!!). Tengo los dedos cruzados para que todo siga su curso, porque si le tengo que llevar a esos barracones con techos de lata y goteras –que me pillan como a dos kilómetros y pico en medio de un descampado, en la nada, sin coche, ni autobús, ni nada- me va a dar un parraque de los chungos.

Mi pichón, está viviendo el proceso bastante ilusionado. Dice que sí, que quiere ir al cole a jugar con otros niños. Aunque creo que aún no es muy consciente de lo que es aquello. El otro día me dijo, muy convencido, que en su nuevo cole hay un parque de bolas :/ -no sé si reír o llorar-. Le aclaré que de eso, seguramente, no hay allí, pero que habrá otros juegos chulos.
Me da la sensación de que lo voy a pasar regular cuando llegue el momento. Además, él no tiene días de adaptación, porque ya entra con 4 años. Quizá, no sé, hablemos con el equipo directivo para plantearles, si es posible, hacer una excepción con él. Todo esto es muy agridulce para mí. Pero bueno, aún tenemos todo el verano por delante para disfrutarnos.

¿Cómo habéis vivido estos momentos con vuestros hijxs? O si no os ha llegado el momento aún, ¿cómo os lo imagináis? Contadme vuestras experiencias/espectativas referentes a la escolarización/colegios.