Welcome to the jungle

Hace días comenzó el curso escolar. Además, como ya imagino que sabréis, mi pichón también se estrenó como alumno. Fue su primer día de colegio. Afortunadamente, el primer día, fue sólo durante tres horas. Era en plan “toma de contacto”. Al entrar con cuatro años –porque le hemos querido escolarizar ahora y no antes-, no ha tenido periodo de adaptación.

dibujo-colegio-e1463857350739

Como os conté, el cole al que va el pichón es un centro nuevo. Y tan nuevo es, que aún está en obras. Hay partes que están cerradas “al público” porque allí campan obreros, grúas, ladrillos y demás material de construcción a sus anchas. Supuestamente, en un par de semanas estará terminado (lo veo chungo, la verdad) y, entonces harán una jornada de puertas abiertas para que los familiares y alumnos puedan ver el cole al completo y conocer las instalaciones.
Miedo me da que, con tanta prisa, estén haciendo las cosas “regular ná más” y en nada y menos lleguen problemas. Cruzaremos dedos de manos y pies.

En fin, dejando a un lado la singularidad del estado del colegio, paso al meollo del asunto.
¿Cómo le ha ido estos primeros días a mi pichón en su nueva rutina?
La respuesta es: MUY BIEN. Realmente bien. En las mañanas se queda tan normal. Deja su mochila en su sitio, va a su silla y se queda conforme. Tiene su sitio asignado y nos habla de sus compañeros (aunque sus nombres aún no los controla mucho jjjj). Nos ha contado que va a hacer pipí él solo y que se lava las manos sin ayuda. Se toma todo lo que le pongo para que coma en el recreo. Cuando voy/vamos a recogerle, está bien y antes de irse le dice “hasta luego” a grito pelao a su maestra.
Otra cosa es que viene súper parlanchín contando sus cosas, de cómo le ha ido, de los juguetes que hay allí, de si juega a esto o lo otro…  Hablamos como cotorras. Ni ponemos la tele para comer  😉

happy-kid-clipart-kid_row

Otro punto a favor del cole es que no hemos tenido que comprar libros, ni material escolar. Bueno, a ver, lleva su mochila y poco más. Lo único que hemos tenido que llevar han sido dos paquetes de toallitas, dos rollos de cocina y dos paquetes de folios. Listo.

Otra de las cosas que nos ha sorprendido es que son sólo 21 niñxs en el aula. Nada que ver con los casi 30 que son en las clases de sus primos. Cómo se nota que la crisis hizo mella en la natalidad.

Un punto negativo es que, el primer día, nos enteramos de que su maestra está de baja y su sustituta, la pobre mujer, estaba casi tan perdida como nosotros. No sabe aún cuánto tiempo estará allí. Se la ve una chica maja. Nos dijo que acababa de llegar y que en cuanto pueda nos dará cita para hablar con ella. A ver si nos explica qué método de trabajo usan y otras cosillas.

Otro punto negativo, así en general del sistema educativo, es el horario mierder. Y ojo, el que tenemos es una maravilla en comparación con la escuela privada u otros centros que terminan más tarde. De 9 de la mañana a 2 de la tarde me parece muy heavy para un niño. ¿Qué tienen que estar haciendo tantas horas? ¿Por qué hacerles madrugar?

estoy_durmiendo_cancion.jpg

Durante los primeros días de septiembre, he ido cambiando el hábito de irse a dormir para que se acostara más temprano. Así que me he comido unos madrugones interesantes en los últimos días de vacaciones (bueno, en general ha estado madrugador toooodo el verano).

Sufro teniendo que hacerle desayunar a toda mecha porque no llegamos. Mi pichón es de comer traaaaanquilo. Además, normalmente, hasta que no pasa un buen rato desde que se despierta, no tiene apetito. Por estos detalles, tengo que poner la alarma mu-temprano. Tendré que perfeccionar la técnica.

En fin, hemos arrancado con buen pie. Seguro que habrá días peores, mejores y regulares. Esto no va a ser siempre ideal –ojalá me equivoque jjj-. Aún tiene que adaptarse a sus compañeros y estos a él. Tendrá que ir desenvolviéndose como buenamente pueda y nosotros, sus padres, estaremos lo más cerca posible para ir explicándole ciertas cosas que en el cole no van a enseñarle.

También nosotros, como padres, tenemos que ir aprendiendo a cómo hacer las cosas. Jope, que ya estoy metida en un grupo de whatsapp de madres de la clase XD. Estrés.

Mariana-Ruiz-Johnson-Mama

En resumen, creo que la clave de que el niño vaya tan contento al cole, de que no haya supuesto un drama, ha sido respetar su ritmo y dejarle estar en casa un año más. Hemos dado margen a que su desarrollo haya ido a su ritmo. No le hemos metido prisa con quitarle el pañal  (lo quitamos allá por mayo). No le hemos dejado solo cuando nos ha necesitado cerca. Hemos establecido –diría yo- un apego seguro, ese taaan de moda, a base de mucho amor y respeto.

Desde luego que le hemos estado hablando bien del cole, de lo bien que lo va a pasar, de todos los niñxs que conocerá y las cosas chulas que aprenderá. Este punto es importante. Hacerle ver que no tiene que preocuparse por estar allí. Le hemos “dorado la píldora” un pelín. Aunque bien visto, a lo que va es principalmente a jugar y a estar con otros niñxs de su edad.
Alguna que otra persona se ha dedicado a soltar perlas tipo “a ver si va a llorar”, “como no ha ido antes al cole, ni a guardería, lo va a pasar mal”, “le va a costar quedarse”… Bla, bla, bla… :/ La solución es no darle importancia a los comentarios. El zasca se lo están comiendo estos días.

Entiendo que somos unos afortunados por haber podido hacerlo así, por haber tenido mis 24 horas al día junto a él durante sus primeros 4 años. Una suerte ma-ra-vi-llo-sa ❤

En fin, que veo que me voy a poner moñas y no quiero. Contadme cómo os ha ido a vosotrxs la vuelta a la rutina e intercambiamos impresiones.

Anuncios

El proceso

Por fin hemos terminado con el proceso de escolarización del pichón. Tenía ganas de que acabara porque estaba en un estado intermitente de nervios/ansiedad por saber qué iba a pasar. Lo que nos habían dicho, que no había plazas en el colegio que queríamos y nos corresponde por zona, nos había dejado bastante chafados.

escolarizacion

Las listas salían en mayo. Llamé al colegio donde presentamos la solicitud para preguntar. Me dijeron que había que ir a mirar allí, que por teléfono no podía decirme nada y que en internet tampoco salían las listas. Así que, tuvimos que ir hasta allí para mirar en los tablones.

A pesar de que cuando echamos la solicitud, nos dijo la secretaria que no había plazas, resulta que al final sí que han quedado algunas libres. Supongo que se habrán ido alumnos a otros centros. Así que resulta que, de las 50 plazas que hay para dos líneas del curso de infantil-4 años, quedaron libres 7. Muchas, verdad? Como sólo solicitaban plaza mi pichón y otros dos niños para este curso, han entrado los tres. A la conclusión que llego, y haciendo cálculos, es que, en total, de su edad, son 46 alumnos para dos líneas. Por lo que, imagino que serán 23 niños por aula. No está mal, no?

sala-2

A partir del día 1 de junio se podía hacer la matrícula. Lo hicimos y listo. El pichón está ya matriculado para septiembre.

Lo que no sabía es que, siendo taaaan pequeños, ya tengan una asignatura de religión o alternativa a la religión. No sé, no me parece ni medio normal que a unx niñx de 3,4,5 años le anden hablando de estos temas tan personales. Esto debería quedar para casa, que cada uno eduque a su hijx en la fe que le dé la gana, o en ninguna, o en lo que quieran. En fin, como podréis adivinar, nosotros optamos por “valores éticos” porque ni de coña queremos la otra opción. Tampoco entiendo qué narices van a contarle a mi hijo en el tiempo que dediquen a esto. En ese aspecto estoy un poco recelosa.

Realmente, estoy un poco triste por haber dado este paso de escolarizar. Sé que es algo que teníamos que hacer más tarde o más temprano. Me da muchísima pena y rabia que en cuanto el niño entre en “el sistema”, van a empezar a llegarle ideas con las que no estamos de acuerdo. Seguro que escuchará topicazos (tipo “el rosa es de niñas”, “los niñOs no lloran”…). Pero bueno, para eso estaremos en casa, para seguir apoyando todo lo que creemos que le va a ayudar a entender mejor este mundo de locos. Para algo hemos retrasado un año el momento de la entrada en el colegio. Espero que los cimientos que hemos construido con tanto amor, paciencia y tiempo, no se caigan.

122367.alfabetajuega-trsiteza-pixar-22092015

Por otra parte, como os expliqué, el colegio en el que está matriculado, está en obras. Se supone que, para comienzo del curso que viene, estará terminada la parte donde van los más peques y podrán empezar allí las clases. Progresivamente, conforme vayan terminando lo que quede de las instalaciones, irán llegando los alumnos más mayores.
Así que esa es otra, aún nos queda pasar todo el estrés de ver si realmente podrá ir a un colegio “de verdad” o tendrá que ir a un aula prefabricada (NO por favor!!!). Tengo los dedos cruzados para que todo siga su curso, porque si le tengo que llevar a esos barracones con techos de lata y goteras –que me pillan como a dos kilómetros y pico en medio de un descampado, en la nada, sin coche, ni autobús, ni nada- me va a dar un parraque de los chungos.

Mi pichón, está viviendo el proceso bastante ilusionado. Dice que sí, que quiere ir al cole a jugar con otros niños. Aunque creo que aún no es muy consciente de lo que es aquello. El otro día me dijo, muy convencido, que en su nuevo cole hay un parque de bolas :/ -no sé si reír o llorar-. Le aclaré que de eso, seguramente, no hay allí, pero que habrá otros juegos chulos.
Me da la sensación de que lo voy a pasar regular cuando llegue el momento. Además, él no tiene días de adaptación, porque ya entra con 4 años. Quizá, no sé, hablemos con el equipo directivo para plantearles, si es posible, hacer una excepción con él. Todo esto es muy agridulce para mí. Pero bueno, aún tenemos todo el verano por delante para disfrutarnos.

¿Cómo habéis vivido estos momentos con vuestros hijxs? O si no os ha llegado el momento aún, ¿cómo os lo imagináis? Contadme vuestras experiencias/espectativas referentes a la escolarización/colegios.