Smile

De sorpresa, como han ido llegando los demás. Así, de pronto, jugando con el pichón he descubierto la llegada de nuevos “inquilinos”.

sonrisaAl hacer el payaso y reír le pude ver, al fondo, una nueva muela asomando. Por curiosidad y con rapidez absoluta intenté mirar al otro lado. Imposible. Hubo que volver a hacer unas cuantas payasadas para observar que en lado opuesto había otra muela que hace acto de presencia.

Poniendo toda la carne en el asador: unos bailes en brazos, unos giros, vueltas, arriba y abajo y… Zas! OMG! Otra muela atrás arriba!

Sólo me queda por mirar su lado izquierdo superior para terminar de inspeccionar la zona. No sabéis lo complicado que es abrirle la boca a un niño para mirarle los piños. Después de todo el despliegue de maniobras saltarinas, con la espalda hecha un ocho, he decidido que esperaré a otra ocasión para volver a intentar mirar.

diente

Las muelas que le están saliendo son los segundos molares. Son las últimas piezas en salir. Han llegado un pelín tarde, pero dentro de lo normal. Cuando lo “normal” es que al pichón le vayan llegando los dientes “fuera de plazo” jijiji.

Menos mal que le pirra lavarse los dientes -está en racha- y le da buen uso a sus tres cepillos. Sí, tiene tres y los tres los va usando uno detrás de otro con mucho brío.
Si es que ya es un niño-grande 🙂

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Y la nave va

Ayer por la mañana mientras jugaba a hacerle pedorretas al pichón y él se partía de risa, he podido ver asomar las dos puntas blancas de sus nuevos dientecitos: los dos colmillos inferiores. ¡Qué alegría! ¡Qué alboroto! ¡¡Dientes, dientes!!

Han tardado en llegar. Se han hecho de rogar. Ya os conté aquí que al pichón le empezaron a salir los dientes bastante tarde (sobre el primer año). Él va a otro ritmo: lento pero seguro.

No me voy a centrar en el suplicio que hemos tenido que aguantar con los comentarios sobre la dentición de mi hijo. Como todo, va por fases. Ahora la tabarra va en otra dirección: “¿por qué no habla?/¿cuándo va a hablar?”. A ver si dice una palabra ya y pasan al siguiente tema de “braseo” (será la escolarización, imagino).

ordensalidadientesComo veis en esta imagen, los caninos que suelen aparecer antes son los superiores. Pichón ha decidido que mejor sean los inferiores. Así, rompiendo moldes. Y suelen salir sobre los 16/23 meses. A mi niño le están empezando a salir con 26 y, por lo general, desde que asoma la punta hasta que está todo el diente fuera, puede pasar muuucho tiempo. No sé, como un mes o así. Van lentos.

Por ahora, recién inaugurada la aparición de los caninos (¡2 a la vez!), podemos decir que sólo faltan por aparecer los segundos molares. Viendo que pueden empezar a salir hasta a los 33 meses… aún tenemos tiempo.

Lo bueno de que le salgan los dientes tan tarde es que, seguramente, sus dientes de leche empezarán a caerse más tarde y, por tanto, los definitivos saldrán más tarde. Es como una especie de “seguro dental” que hará que sus dientes estén sanos durante más tiempo. Salen más tarde ergo se estropean más tarde. Todo tiene su lado bueno.

Otro súper avance con el que nos ha sorprendido es que ayer mismo decidió tirarse solito del tobogán grande. Tampoco es que nos hayamos quedado con las patas colgando, eh! Pero hace una ilusión tremenda.

Él se tiraba solo por los toboganes pequeñitos desde hacía unos meses. Para el grande, siempre nos pedía la mano porque se le iba el cuerpo para atrás.

Ayer no. Ayer se nos lanzó muy valiente y muerto de risa. No quería hacer más que subirlo y tirarse. Llegar al suelo y volverse a subir para deslizarse una y otra, y otra, y otra vez… Entró en un bucle mezclado con risas y emoción. La tonta de su madre, una servidora, no dejaba de grabar y hacer fotos. Hasta que el móvil se quedó fundido sin batería, jjj.

toboganOtro detalle es que hasta hace poco subía los peldaños al tobogán pequeño (al grande no, que va con una escalera de otro estilo) a cuatro patas. Ahora ya sube de pie, apoyándose con las manos en las barras laterales. Verle subir de pie los peldaños y tirarse solo por el tobogán grande me hizo sentir felicidad a raudales.

Después me da un poco de penita porque veo que crece y se nos hace un niño. Ya no es un bebé. Aún no es un niño. Pero está muy cerca de serlo. Ay, que me pongo sentimental…

Cuidado de los dientes

Una vez que hacen acto de presencia los primeros dientes ya empiezas a plantearte si hay que lavárselos, cómo, cuándo se empieza… Como veis, todo son dudas. Sí, eso le da vidilla al “mundo bebé”. La AEP (Asociación Española de Pediatría) recomienda comenzar el cepillado en cuanto sale el primer diente. Se puede empezar usando un cepillo de dedo (se pone como si fuese un dedal) y se masajean las encías y lengua. También se puede hacer liando una gasita esterilizada en nuestro dedo, incluso desde antes de que aparezcan los primeros dientes.

Cepillo_Dientes_Masaje

Nosotros empezamos comprándole un buen surtido de diferentes cepillos antes de que asomaran los primeros dientes. Compramos, además de los convencionales con cerdas, unos con diferentes formas, de silicona, para “entrenar” y crear el hábito.

cepillos1

Los niños aprenden mucho por imitación. Si pichón ve que nos lavamos los dientes, él también quiere. Así que hay que prodigar con el ejemplo. Nosotros solemos lavarnos los dientes juntos, que hasta es más divertido. Pongo mi espejo de aumento de Ikea a su altura y nos miramos los dos mientras ponemos caras y enseñamos dientes (alguna baba espumosa se nos cae alguna vez). Normalmente él decide cuando ha terminado y te da el cepillo para que se lo enjuagues. Ha ido usando diferentes tipos de cepillo. Primero los de silicona (le encantaba mordisquearlos) y después de cerdas. cepillodientes Se supone que hasta que no aparece la primera muela no es necesario el uso de cepillo (bastaría con pasar una gasa), pero nosotros usamos cepillo desde el principio. Tened en cuenta que le salieron rondando el año y él ya manejaba perfectamente objetos con las manos. En cuanto al uso de dentífricos, en casa empezamos a usar la pasta de dientes específica para niños de la marca Weleda con caléndula que es 100% de origen vegetal y biológico. La cantidad que le ponemos es ridícula (como un granito de arroz o menos). Creo recordar que hasta pasado el año no empezamos a usarla. Dentifrico-600x600

Hay ocasiones en las que se niega en redondo a lavarse los dientes. A veces, pasado un rato, sí que acepta pasarse un ratito el cepillo por la boca. Otras no. Tampoco hacemos un drama. Por una vez que no se los lave no va a pasar nada. De todas formas, estamos estableciendo una rutina y la costumbre. Aquí os explican mejor sobre el tema. También os dejo aquí, por si os machacan u os preocupa el tema, un enlace de la AEP donde se explica que NO existe evidencia científica que relacione la lactancia con la aparición de caries en niños lactantes. Por último os recomiendo el blog de Irene Rubio Iglesias odontóloga y mamá.

Ahora todos a lucir dientes.

Dientes, dientes

Como en todo este “mundo bebé”, también el tema de la salida de dientes es diferente para cada niño. A unos les empiezan a salir muy pronto, a otros muy tarde y hasta hay casos, por extraño que parezca, en los que nacen con algún diente. Tan normal es una cosa como las otras.

ordensalidadientes

Por regla general, a partir de los 2/3 meses empiezan a estar en “modo caracol” (babas, babas y más babas). Nuestro pichón tuvo su época caracol un poco más adelante (sobre los 4/5 meses) pero, una vez pasada (7/8 meses), no había ni rastro de dientes. Ni encías inflamadas, ni se mostraba especialmente molesto, ni nada. Su primer diente hizo acto de presencia sobre una o dos semanas antes de cumplir el primer año. Fue un incisivo central de abajo (una paleta, para entendernos). A los pocos días iba asomando el otro incisivo de al lado. Así que para su primer cumpleaños ya lucía dos dientecitos asomando abajo.

Todos decían, cuando empezó su fase caracol, que eso era porque ya le iban a salir los dientes. Una casi se lo cree, pero cuando miraba la boca no veía el menor rastro de nada parecido a dientes. Los demás siempre saben más que tú, obvio. Tú pareces ser el úlitmo mono, la última persona en conocer a tu hijo, a pesar de haber sido la madre que lo parió. Aquí nos explican muy bien que el babeo no tiene nada que ver con la aparición de los dientes. Es otro de esos mitos.

Tenemos un sobrino que con 4 meses tenía sus primeros dientes y otro que fue como pichón (hasta el año aprox. nada de dientes). Tan normal es una cosa como otra. Los comentarios cansinos tipo “¿cuándo le van a salir a este niño los dientes?” taladrando el cerebro eran constantes. Pero vamos, ya nos hemos acostumbrado porque cuando no es una cosa, es otra. Una vez más, recomiendo los tapones de oídos.

Sobre la sintomatología de la aparición de los dientes hay dos versiones:

  • Duele y mucho
  • No duele nada

Siempre había escuchado que el dolor que pasan es terrible, que si tuviésemos que pasar por algo así siendo adultos no lo podríamos soportar, que es algo que se pasa de bebés para no tener recuerdos de algo tan malo. Eso es lo que yo tenía entendido, que conste.

Junto a esto tenemos a los complementos para ayudar a pasar el trance:

Cremas para las encías

Collares de ámbar

Mordedores y demás parafernalia

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Preguntamos al pediatra sobre esto y nos dijo que “doler, doler, no duele. Es molesto porque se notan la boca rara, pero no les duele”. Nos desaconsejó darle cremas en la encía porque tienen benzocaína (anestésico) que hacen que la encía se endurezca y retrasa la salida del diente. Aquí más explicaciones del tema. Y aquí una buena reflexión al respecto.

Amigas que son mamás me dijeron que a sus hijos no les había dolido ni se habían quejado con la salida de dientes. Esto me sorprendía ya que siempre, y en mi entorno familiar, a los bebés se les había dado toda clase de remedios para aliviar este proceso.

Mi experiencia, la de pichón, es que no duele nada –o por lo menos a él no le ha dolido-. Nunca ha estado raro por la salida de dientes nuevos: ni fiebres, ni molestias, ni diarreas, ni culito irritado, ni babas… Su etapa caracol pasó sin pena ni gloria… ni dientes. Tampoco le daba por morder las cosas con especial ahínco. Aclaro que pichón no se lleva las cosas a la boca. Nunca ha tenido esa costumbre tan normal en un bebé. Es más, si se encuentra algo en el suelo (aunque sea una pelusa) la coge y te la da, pero a la boca no se mete nada que no sea comida. También nos dijo el pediatra que había niños que no tenían esa etapa de llevarse las cosas a la boca. No es usual, pero no es nada preocupante en su caso. Hay que preguntar todo, por lo menos para que los comentarios-taladra-cerebros no hagan mella (sí, también se extrañaban de que pichón no se metiera cosas en la boca).

Sus primeros dientecitos fueron una sorpresa. Un día, haciéndole tonterías después del baño (estaba tumbado boca arriba en la cama), al reírse le vi que tenía marcados los dientes en la encía. Al poco asomó uno y días después el de al lado. Los siguientes dientes, tanto los de arriba como los de abajo, tardaron en salir. Es más, dos muelas de arriba le salieron antes que los dientes incisivos laterales de abajo.

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Cada vez que le ha salido una pieza dental nueva, la hemos descubierto de casualidad porque no ha mostrado síntomas ni molestias.

A día de hoy, con dos años, le faltan por salir los 4 caninos (los colmillos) y los segundos molares. Ayer me pareció verle marcado en blanco (en la encía abajo) lo que sería un colmillo. Pero ya veremos. Un día miraré y ahí estará. No es algo que me preocupe. Como nos dijo el pediatra, ante la insistencia abuelil: “si no le salen, le ponemos un implante” jajaja.

En definitiva, esto es un misterio. ¿Duele o no duele? En mi opinión y con nuestra experiencia NO duele. Pero sé de mamás que me han contado lo mal que lo pasaron sus hijos. Así que, en conclusión habrá niños a los que les duela y otros a los que no. Por otra parte me cuestiono muchas cosas. ¿No creéis que nos “manipulan” para que creamos que necesitamos más cosas? Es decir, nos hacen pensar que vamos a necesitar no sé qué crema, no sé qué jarabe, no sé que aparato-mágico… Todo para comprar y comprar… No sé, no sé… ¿qué pensáis?