Vamos que nos vamos

LLegó la hora de desconectar de nuevo. Ahora, en pleno agosto, el calorcito y con mi amante bandido en modo vacaciones, me vais a permitir el lujo de estar fuera lo que queda de mes.
A todxs os deseo un feliz verano, que lo disfrutéis y descanséis en la medida de lo posible 😉
CMYK básico

Nos vemos en septiembre!
Feliz verano a tutti ❤

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Escuela de verano

Hace mucho tiempo, en el reino de mi casa, venían martilleándonos los familiares cercanos con que teníamos que meter al niño en alguna escuela o actividad durante el verano para que la entrada al cole no fuese dramática en septiembre. Y sí, al final lo hemos hecho. Os cuento que ha habido varios motivos por los que nos decidimos a hacerlo y que, si lo hemos hecho, ha sido porque lo hemos hablado todos (pichón, papá y yo) en casa y NO porque nos hayan estado presionando.

El pichón estaba de acuerdo en ir y mostraba interés. Otro motivo de peso es que en el lugar donde decidimos llevarle, la monitora que iba a estar a cargo de él, es una persona muy allegada a mí y a la que conozco de toda la vida. También jugó a favor que conozco el lugar desde hace años y años, que mis sobrinos han estado allí y que, aunque dista de ser una escuela Montessori, se le acerca mucho. Los niños están en un ambiente muy cercano a la naturaleza. Es una especie de granja escuela, con sus animales, su huerto, su piscina, su taller de cocina… Muy chulo y rústico todo.

Granja-Escuela

Nuestro pichón se adaptó bastante bien. Sólo estuvo una semana, la última del mes (en agosto cierran), y al llegar el último, como es normal, le costó un poquito acercarse a los demás niños que ya estaban en plan “amiguitos”. Ni un solo día lloró, ni se puso triste, ni nos extrañó, ni tuvo momentos de morriña. Le dejábamos allí tan feliz, arremolinándose entre los demás niños, cogiendo juguetes y entreteniéndose. Incluso le pasaba que al ir a recogerle después, no quería irse de allí.

Cada día tenían diferente actividades y, aunque alguna que otra vez tuvo algún contratiempo (no querer dejar allí algún juguete, llevarse algún manotazo o darlo él…), en líneas generales se lo pasó bomba.

pros-contras

Mis conclusiones, y resumiendo, son:

PROS:

  • El pichón ha estado rodeado de niños de su edad y ha compartido tiempo con ellos.
  • Ha disfrutado haciendo cosas nuevas.
  • Ha estado tiempo sin papá ni mamá, sin echarnos de menos.
  • Ha establecido horarios más fijos para levantarse/dormir/comer.
  • Para nosotros, los papás, nos ha venido bien tener unas horitas solos al día juntos (ni os imagináis lo raro que era jjj).

CONTRAS:

  • Los madrugones. El pichón se despertaba él solito a las 7/7.30 de la mañana. Y ha adquirido esa “bonita” costumbre que dura hasta hoy en día.
  • Ha vuelto con la mano larga. El primer día le arrearon un manotazo en la cabeza. Otro día, aprendida la técnica, pegó él. No es que antes fuese un santo, pero hay que admitir que ahora da manotazos muuucho más frecuentemente.
  • Aunque eran sólo 3 horas y media por la mañana, la sensación de “angustia” no se me pasaba del todo. El móvil estaba siempre a máximo volumen y a mano.
  • Ha vuelto tooodos los días comido de mierda. Jajajaja. Arena a puñados en los zapatos, uñas negras, pelos sudorosos y con arena, ropa que daba miedito verla…
  • Haber percibido cierto tufillo a educación estereotipada (los niños juegan con palos, las niñas a princesas y tal….). Y eso que es una escuela infantil que tiene cierto renombre en plan pedagodía blanca y tal :/

Como primer contacto con el mundo de la escuela/colegio no ha estado mal. Podría haber sido mejor –una que es muy exigente- o, mirándolo por otro lado, podría haber sido peor. El hecho de que el pichón haya ido sin contratiempos y lo haya pasado bien, ha sorprendido gratamente –creo- a los pesaditos que nos han estado dando la murga con que el niño tenía que ir a tal o cual sitio porque la entrada al colegio en septiembre va a ser una tragedia griega. Sí, eso de adelantar acontecimientos se les da genial a los opinólogos. Ya veremos lo que pasa cuando empiece el colegio.

mama-y-niño-al-colegio

En fin, como madre, se agradece poder tener unas horitas de despeje. Hemos disfrutado, aquí una servidora y su amante bandido, de desayunos juntos en sitios tranquilos, hemos podido ir a ver una exposición juntos, e incluso nos dio tiempo de hacer limpieza profunda en casa. Pero se hace raro no tener al pichón alrededor. Qué queréis que os diga, a mí me gusta estar con mi niño jjjjj.

¿Qué opinión tenéis de estas escuelas de verano? ¿Vuestrxs hijxs –si tenéis- participan en actividades durante las vacaciones? Compartid vuestras experiencias y contadme, plis.