Welcome to aDOSlescencia

Llegamos a los temidos dos años. Confirmo que el bebé/niño da un cambio (casi) radical. Pichón fue (casi) exacto como un reloj. Su cambio coincidió, pasados unos días de la celebración de su cumpleaños, con que estuvo un par de noches con fiebre por un virus, de esos que vas al médico y te dicen que hay un virus por ahí, que lo tiene todo el mundo, pero que curiosamente no sabes de nadie que lo tenga.

Lo que le pasó fue que tuvo fiebre alta por las noches y que estuvo sin hacer caca como 4 días. No quería comer prácticamente nada, sólo teta. Por esa parte me quedaba tranquila porque por lo menos algo sí que comía y le hidrataba (tampoco quería agua). Ahí empezó a cambiar con la comida de forma bastante significativa. De no comer nada cuando estuvo pachucho, a comer en plan muy selectivo.

Antes comía (casi) de todo. Pedía de todo lo que veía. Lo probaba y si no le gustaba se lo sacaba de la boca sin más. Fue llegar a los dos años y la hora de la comida podía llegar a ser un poco “drama”. Si no le apetecía lo que veía en el plato, diría que la mayor parte de las veces, se quejaba con grititos y llanto. Cogía el plato y se lo quitaba de delante. Entonces invocabas a los dioses de todas las religiones y pedías paciencia. Pasadas unas semanas la cosa mejoró bastante. Aunque sigue con días malos, ya va volviendo a comer mejor en cuanto a variedad. No sé si influiría también el calor veraniego.

La verdura que antes tomaba a la plancha, o en sopa, o en purés con fideos, hay días en los que se la come y otros no. Tampoco la quiere en tortilla (tortillas ni de coña se las come ahora). Antes, por ejemplo, se comía el calabacín en un suspiro y ahora, cuando lo ve, es como si viera al mismo diablo.

La fruta, que antes comía a bocados tan ricamente, o se la doy en zumos (naturales, hechos en casa) o tururú. Hace un tiempecito compramos una exprimidora magnífica (un regalazo de papá). No es una licuadora en sí, es un extractor de zumo tipo “masticante”; es decir que lo que hace es aplastar la fruta/verdura contra un filtro (hay de varios grosores) mediante una especie de tornillo gordote. Es una maravilla de máquina y puede con todo. También le gusta la fruta deshidratada tipo “chip crujiente”. Así es como toma fruta (sé que no es la mejor manera pero menos da una piedra).

frutaLo que come sin hacerle ningún asco es el pan y el queso. Me hago a la idea de que estamos en casa del abuelo de Heidi y tan ricamente. En esta casa somos amantes de una buena fondue 🙂

HeidiEl tema de las rabietas, aunque llevaba meses que se podía enfurruñar por algo, se acentuó. Antes tenía algún “encabezonamiento” pasajero. Ahora no hay día en que no tenga un par de momentos de estos como poco. Hay que ponerse en la piel del niño, más cuando no sabe decirnos qué le pasa. También debemos aprender a controlar nuestro estrés y agobio. Porque no voy a mentir, estar en medio de una de estas situaciones una y otra vez, agota. Aquí os dejo un enlace sobre el tema. Os recomiendo el libro de Rosa Jové, Ni rabietas ni conflictos. También os dejo aquí enlace a un video con una entrevista a ella. Lo podéis ver a partir de 01:01:45.

La hora del baño estuvo yendo por rachas un tiempo. Había días en que no quería bañarse. Otros iba solo hasta la bañera muy contento. Misterios de la vida. Esto duró unas semanas. Ahora va sin problemas y de buena gana. Incluso pone la alfombrilla del baño, coge su toalla…

Igual pasó con lavarse los dientes. Tuvo esas semanas de odio al cepillo de dientes y ahora va y lo coge él solito. Se da unos cepillazos, con un brío, que se tiene que exfoliar y todo, jijiji.

Sus horarios siguen siendo más o menos rutinarios. Si algún día se “tuerce” y, por ejemplo, no hay quien le haga dormir la siesta, suele cambiar un poco sus horas hasta que vuelve a la “normalidad” en un par de días.

Cortarle el pelo es im-po-si-ble. Mi madre es peluquera y se lo ha estado cortando siempre. Hace meses fue la última vez que lo intentamos. Mi madre desistió. Dijo que no podía, que nunca había visto tal rebelión en todos los cientos de niños a los que habrá cortado el pelo en su vida. Pichón se retuerce, bracea, llora, se le caen los mocos, babea, grita, tiembla, patalea… Se pone todo perdido de pelitos y lo pasamos todos mal. Hemos decidido que durante un tiempo vaya “salvaje”. Así que tiene un look particular, pero es el niño más bonito del mundo jiji (¿qué voy a decir siendo la madre?). No pasa nada si está una temporada con pelis-loquis como yo digo. Es un niño perfecto y feliz, con pelo corto o salvajito.

Pero no todo va a ser “malo”. Con dos años, el bebé-niño (ya más niño que bebé) se hace más independiente. Le gusta intentar hacer cosas solo. Pichón, por ejemplo, coge la esponja y se lava solo, lleva su plato/cubiertos a la mesa, se levanta solo y se baja de la cama para irse solo al salón…

Te sabe decir lo que quiere (aunque aún no hable, se expresa muy bien con sus gestos y grititos). Ha empezado a tener sus gustos/preferencias. A la hora de vestirse le gusta elegir sus camisetas y sus zapatos. Ayer mismo quiso ir en zapatillas a la calle. Le dejamos porque tampoco se va a acabar el mundo. No quedaba muy elegante, pero él iba feliz de la vida. Menos mal que después aceptó que se las cambiáramos por los tenis (que me llevé por si las moscas).

Se entretiene solo mucho más rato. Por las mañanas puedo ir a la cocina a hacer cosas o ponerme a limpiar la casa tranquila. Él se pone a jugar con sus cosas, o le gusta ver sus dvd´s de la serie “Minúsculos” un rato… Admito que es más fácil dejarle un rato viendo dibujos que estar jugando con él, pero intento usar la tele sólo para cuando necesito estar haciendo cosas en otra habitación y no puedo tenerlo a la vista.

nino-jugandoEn definitiva, diría que ellos ganan independencia y personalidad. Los padres ganamos en paciencia y, atención a la cursilería, amor. Sí, porque con dos años, un niñito ya te da abrazos de verdad, besos con ganas y con sentido. No es lo mismo que un bebé tierno, que achuchas y sonríe. Un niño de dos años te devuelve el abrazo y cuando aprieta hasta te emocionas.

Pichón se nos hace mayor y mola.

Anuncios

6 comentarios en “Welcome to aDOSlescencia

  1. Ays pobre!! Lo pones todo como fatal (porque suena duro todo lo que escribes) y al final pones que mola que se haga mayor… como somos!! jejeje Los dos años hay que pasarlos, a toooodos les pasa, normal, son personitas que van teniendo claro lo que quieren pero que todavía no lo pueden expresar del todo y encima tienen que ajustarse a un montón de normas que no entienden de dónde vienen. Hay que cargarse de kilos de paciencia como tú has hecho y tener claro que SÓLO ES UNA FASE. Aunque a veces no lo parezca jeje. Pasa, al final pasa (recuérdamelo dentro de un añito o así cuando me toque a mí, vale??) jejeje ánimo que con amor y paciencia todo se puede!! Un besote!!

    Me gusta

    • Es durillo, no nos engañemos. Afrontar unas cuantas rabietas al día, desgasta (más si no duermes bien). Es lo que tú dices: no se pueden expresar. Puedes intuir lo que quiere pero no siempre se acierta… Ellos no entienden que las cosas no siempre son como uno quiere, que hay que aceptar ciertas cosas como son y no hay más… Y sí, pacieeeeencia, muuuucha pacieeeeencia.
      Como decía Heráclito: todo fluye, nada permanece.

      Un abrazote

      Le gusta a 1 persona

  2. Jejeje. Yo creo que todo eso que comentas al principio se debe a lo que comentas en segundo lugar: el Pichón se va haciendo independiente. A mi me gustan mucho a esa edad (aunque reconozco que cuando les entra una rabieta tienes ganas de mandarlos con su madre) pero, como dices, tienen luego esa otra parte que mola, porque empiezan a hacer las cosas con conocimiento de causa, empiezan a ‘negociar? (a su nivel, obviemente aún no están en la adolescencia) y empiezas a vislumbrar de verdad sus gustos y pinceladas de su futura personalidad). El segundo de mis sobrinos está pasando ahora por ello (con inicio de cole incluido) y el pobrecito lo pasa mal (pero a la vez es gracioso, que mala soy). En fin, en el fondo creo que de este post se deduce que te encanta, sin dramas y sin pintarlo todo de color de rosa. Lo que viene siendo la vida misma, vaya!

    Un abrazo 🙂

    Me gusta

    • Sí, a mí también me gustaba ver a otros niños con esta edad XD. Tenerlo 24/7 es otra historia jajaja. Pero es bonito, que conste.
      Lo de negociar va yendo. A veces va a la primera, otras hay que tener paciencia y darle muuuchos mimos.

      Abrazo!

      Me gusta

  3. Ayyyyysss me estás dando miedito jajajaja He oído mucho sobre los temidos 2…pero va a haber que vivirlos jaja
    Mucho ánimo y piensa que es parte de su desarrollo normal, que es una fase de su crecimiento y que es necesario que la pasen con armonía y con el apoyo de sus padres.
    Un besito!!

    Me gusta

    • Gracias por los ánimos. Dan un cambio grande. Imagino que cuando arranque a hablar será más llevadero ya que podrá expresarse mejor.
      No tengas miedo, mujer. Más miedito da la adolescencia de verdad jijiji. Menos mal que nos quedan unos años por delante para eso.

      Abrazo!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s