Cha-cha-cha-changes

Nunca sabes cómo va a cambiar tu vida con la llegada de un hijo hasta que llega el momento. No es que antes mi (nuestra) vida (de papá y mía) fuese un no parar de fiestas y compromisos sociales. Hace ya años que dejamos los jolgorios atrás. Además de la edad (que yo ya no estoy para bailes), influye que llevemos juntos muuuchos años. Ya hemos pasado la etapa de fiestas/conciertos/juergas. Amistades tenemos las justas y necesarias. Las de medio pelo ya se quedaron atrás hace bastante tiempo. Así que por ese aspecto no ha habido muchos cambios. Lo único que echo de menos es viajar. Pero ya llegará el momento de volver a hacer maletas.

Hay cosas que son indicativas de que tu vida no es definitivamente, ni de lejos, la misma de antes. Aparte de no dormir lo que una quisiera (necesita), de estar muuuy cansada, de caerse por las esquinas y todo eso hay más detalles.

koala-sleepingMi bolso ya no es bolso. Ahora llevo mochila. Dentro caben más cosas de las que pudieras imaginar. Van apretadas, pero van. Es como el bolso de Mary Poppins. Además de cosas básicas (pañales, toallitas…), puedes encontrar siempre algún coche de juguete, dinosaurios varios, figuritas de animales y hasta alguna pelota pequeña. El sitio para mis cosas (gafas de sol, monedero, enantyum para el dolor de cabeza) es minúsculo. Las cosas del pichón ocupan el 90% del espacio.

mochila-bolsillo-negraNo tengo intimidad. Esto va a sonar raro, raro, raaaarooo. Seguro que las que sois madres, me entendéis. Suelo hacer mis necesidades rápido y con espectador asegurado. Mi momento all-bran intento dejarlo para cuando duerme, pero no siempre es así. Las duchas, rapiditas y sin mucho festival de espuma, también suelen ser observadas. Ya ni me molesto en cerrar la mampara. De cerrar la puerta de mi baño ni hablamos.

Madre_bañoPor las mañanas me siento guaaaaay cuando consigo hacer cosas de casa y estar al cuidado del pichón. Ayer mismo, a las 10 y poco de la mañana tenía una colada tendida, una tortilla de patatas hecha y una sopa de verduras haciéndose al fuego, había limpiado por encima el salón… Y pichón tan entretenido con sus cereales al principio y después con sus juguetes y uno de sus dvd´s de Minuscule. Me sentía como wonder-woman, como si hubiese escalado el Everest, como si hubiese conquistado el mundo… Y, fuera de coña, así se debió sentir Alejandro Magno cada vez que conseguía una conquista. En serio.

supermomDe pronto te da la vena sensible con cosas que antes ni fu ni fa, sobre todo si están relacionadas con niños. Anuncios ñoños, películas cutres, noticias horribles del telediario… Mi último episodio de llanto compulsivo fue viendo una escena de la serie True Detective (la segunda temporada). Que conste que veo la serie, poco a poco, durante la siesta del pichón. Aquí os dejo link al vídeo para que veáis lo absurdo que puede llegar a parecer: hay un tipo muy colgado al que se le va la pinza drogándose y bebiendo. Saber por qué lo hace y la conversación que sigue a esta escena, hicieron que las lagrimillas acabaran en llanto incontrolable con moquillo colgando.

man-ray-eyeDespistes. Muchos despistes. Será por la falta de sueño de calidad, de tiempo para descansar. Terminar de cepillarte los dientes y tirar el cepillo al váter. Guardar en la nevera el bote de Nescafé. Ir a tirar los restos de comida del plato y, ya de paso, tirar los cubiertos al cubo de la basura. Ir con mucha urgencia a hacer algo y que se te olvide por el camino (esto jode mucho). Poner la lavadora y cuando lleva un rato puesta te acuerdas de que se te ha olvidado meter algo que necesitabas tener limpio para ayer. En fin… cosas de este estilo.

despisteIr a hacer la compra. Al llegar a casa, te pones a guardar todo, y descubres cosas que ni tú, ni papá habéis metido en el carro de la compra. Lo último fue encontrar un pack de latas de atún. Fue el pichón que la incluyó por decisión propia en el carro. Lo sé porque recordé haberle visto jugando con las latas. Así que tenemos atún para una buena temporada. Hay que estar atentos a los movimientos ninja del peque. A veces canta mucho lo que mete porque hay mucha cantidad de lo mismo (tipo 7 botes de aceitunas, 5 botellas de zumos raros…) o cosas absurdas (tipo paquete enorme de patatas fritas, zapatillas varias, una piña…).

supermercado-dibujoDesconexión con lo que pasa en el mundo. Entre que no vemos las noticias y que no tengo tiempo (ni ganas) de leer lo que pasa, no sé lo que ocurre ahí fuera. De las noticias más reseñables me entero porque las veo en mi muro de fb. Tampoco le pongo mucha pasión a saber lo que pasa. Igualmente, antes estaba al día de temas musicales. Me encantaba pasar el tiempo mirando webs de música y encontrando grupos geniales, escuchando música “nueva”. Igual pasa con la cartelera del cine. Antes estaba al día de las pelis que había, incluso de las que son más “alternativas”. A día de hoy no tengo ni idea. La última vez que pisé un cine fue estando embarazada y no creo (ni lo necesito urgentemente) que vaya hasta que no pueda ir acompañada de mi pichón.

koalaqueesesoTe descubres moratones/arañazos y no tienes ni la más remota idea de cuándo ni cómo te los has hecho. Porque, amigos, cuando eres madre/padre, no hay dolor. Cargas más peso del que puedes (niño, bolsas, juguetes…). Vas corriendo y tropezando (sí, alguna esquina/puerta me he comido más de una vez). Eres multitareas: cocinas, llamas por teléfono, controlas al peque… (te cortas una y otra vez abriendo latas, botellas, tetra-bricks…). Suelo tener más cardenales que el Vaticano.

CardenalesSeguro que a las que sois padres se os ocurren más situaciones del estilo. Contadme, contadme… Así me sentiré menos “alien”.

Os dejo con una versión de Changes con Seu Jorge. La original mola, pero esta es más tranquilita y en portugués tiene su encanto, no?

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19 comentarios en “Cha-cha-cha-changes

  1. Me siento taaaaaan identificada jajajaja De momento de lo único que me libro es de lo de las sorpresas en el carrito de la compra aunque todo se andará! El perder la intimidad creo que viene con el carné de madre, con lo que yo he sido!! Y ahora haciéndolo tooodo con público… cuando Pichí aprenda a aplaudir le voy a pedir una ovación jajaja…Los bolsos no son nuestros, nuestro cuerpo ya no es nuestro, el tiempo ya no es nuestro… pero merece taaaanto la pena jeje un besote!!

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    • Agárrate AlmadeMami que en cuanto Pichí pueda, te va a ir endosando productos “extra” al carro de la compra, jiji.
      En el baño, mi pichón no hace la ola ni nada de eso, pero sí coge papel higiénico jajaja… A veces me lo da, a veces se lo queda él y hace como que se limpia (el culo-espalda), otras hace como que se suena la nariz. Lo que sí hace es que cuando tiro de la cisterna, le dice adiós al agua que se va XD

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  2. Lo que más me asusta es el impacto que pueda tener en la vida de la pareja. Mi madre no para de decirme que los hijos no unen al matrimonio, sino que atan! A un monton de problemas y responsabilidades. Sé que muchas parejas se rompen durante el primer ano, y creo que es por el agotamiento de dormir mal . Lo del trabajo extra y que todo lo tuyo pase a un segundo término, me lo esperaba porque así ha sido en mi casa con mi madre y sus 4 hijos. Tú lo describes muy bien. Besos.

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    • No sé. No creo que “aten”. Las madres de nuestra generación (mi madre anda por los 60 y muchos años) piensan de otra forma porque vivieron en una época absolutamente diferente a la nuestra.
      Si la pareja se quiere, tiene que entender que es normal que, con la llegada de un hijo, las cosas no van a ser como antes. Un hijo es una responsabilidad enorme, tanto del padre como de la madre. Nosotros quisimos ser padres y hacernos cargo los DOS de esta magnífica responsabilidad.
      Depende de cómo enfoque la pareja la llegada de un bebé a casa. Nosotros fuimos muy, muy conscientes de que era lo que queríamos. Sabíamos lo que se avecinaba: el no dormir, los miedos, las dudas, el cansacio extremo… Todo esto, todos los cambios que conlleva la ma/pa-ternidad, no nos ha “decepcionado”, ni alejado, ni desunido… Al contrario, creo que con nuestro pichón nos sentimos especiales y grandes. Sí, somos muy grandes por tener semejante tesoro en nuestra casa y poder compartir con él nuestras vidas mientras estemos en este mundo.
      Uy…. si hasta me estoy poniendo ñona…
      En fin, que si una pareja se rompe por la llegada de un hijo me parece que algo fallaba ya de antes. O quieres a alguien o no lo quieres.

      Un abrazo!

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  3. Ains el poco dormir que miedo me da! Jajaja así que voy aprovechando que me quedan unos meses de tranquilidad para cuando este aquí el bebé.
    Nosotros tampoco echaremos de menos el tema fiestas y demás, porque como a vosotros, esa etapa ya pasó…preferimos estar tumbados en el sofá viendo una peli que en una discoteca.
    Un beso!

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    • También es cierto que hay bebés que duermen más, o bebés que lloran menos… De todas formas, comer, comen cada pocas horas, ya sea teta o biberón. Así que haces bien en aprovechar esa tranquilidad previa a la llegada del bebé.
      Eso de la discoteca me da una pereza infinita jajaja. Ahora la discoteca me la monto en casa y bailo con mis amores en el salón 😉
      Un abrazote!

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  4. Muy buen post, has descrito a la perfección los grandes cambios. Nosotros notamos mucho cambio cuando nació el mayor, pero ya cuando nació el pequeño ha sido toda una revolución. Y sí, tiene que ser amor del bueno, porque son muchas noches casi sin dormir, cansancio acumulado, gritos y lloros de los niños… Y falta de tiempo para la pareja. Pero todo eso paso y luego es mucho más bonito 🙂

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    • Sí, si puedes, reserva energías para cuando llegue el gran momento. De todas formas, haz lo que te haga feliz. No te precoupes que después se sacan fuerzas de donde no se tienen. Es ver a tu pipiolo y te da ánimo para todo.
      Gracias por pasarte por aquí!

      Un abrazo!

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  5. Jajajaja. Creo que has descrito a muuuchas madres por no decir TODAS. Que me dices de los tacones, yo me la pasaba comprando tacones y carteras. Terminé regalandolos porque con tanto corre y corre, en tacones no era. Ja ja ja. El despiste, el despiste y yo somos muy grandes amigos. ¿Y qué tal esas veces que se te olvidan hasta las palabras? O que vas a decir algo, y justo cuando abres la boca se te olvida? Yo soy una experta en eso. Jajaja. Tremendo post! ¡No te sientas alien sola, té acompañamos muchas otras aliens! Ja ja ja.

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    • Desde luego!! Cómo olvidarme de los tacones! Con lo que me gustan los zapatos (y de tacón)… es cierto que mis tacones más “arriesgados” han pasado a mejor vida. Perseguir a un pipiolo de dos años no es compatible con llevarlos puestos.
      Y olvidar palabras… muuuuchas, muchas veces.

      Un abrazo!

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    • Al tener animales en casa ya tenéis práctica en organización y estrategias para viajar ;). Ese es el punto que nos cuesta llevar a cabo, más que nada porque me agobio yo… Ainsss…

      Gracias por pasar por aquí!
      Un abrazo!

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