Cólico del lactante

A día de hoy, siendo sincera, no podría decir con seguridad si mi pichón tuvo cólicos o no. La primera noche que pasamos los tres en casa, tras la vuelta del hospital fue desesperante. Lloraba y lloraba, no conseguía que se enganchara, o si se enganchaba se soltaba y lloraba y lloraba. Creo que no dormimos nada. Estaba asustada sin saber si le pasaba algo. No sabíamos que hacer para calmarle. Le cogíamos en brazos y caminábamos por el pasillo. Le poníamos el chupete (la matrona nos dijo que no había problema con esto) y lo escupía. A las 8 de la mañana llamé a mi madre desesperada para que me trajera de la farmacia un biberón y leche de fórmula porque ni siquiera sabía si pichón había comido algo o no, yo seguía sin saber si tenía leche o no… (pensaba que no). Sólo quería que estuviese bien, que comiera, hiciera pis y caca, durmiera… Lo “normal” que hace un bebé. Para postre, en el pañal, el pis se le veía con manchas rojitas-rosadas. Contacté con la matrona y me dijo que no me preocupase, que era normal. Debería ir desapareciendo. Así fue. Durante los primeros días en el pipí del bebé pueden aparecen estas manchas parecidas a sangre (mucho más clarita) y son cristales de urato que deben eliminar por la orina.

Cada vez que le daba el biberón, nuestro pichón emitía unos ruidos al tragar como de pitidos de pulmón. Después nos explicó el pediatra que eran estridores porque no tenía maduro el sistema respiratorio. Mi teoría es que arrastraba ese “problema” por el parto de cesárea (le sacaron antes de que estuviera preparado para nacer).

Así pasamos los primeros días. Suplementábamos con 30 ml de biberón cada toma. Le daba 10 minutos de reloj de cada pecho por recomendación de la matrona. Poco a poco empezó a rehusar el biberón. Le daban arcadas. Finalmente, antes del primer mes de vida, lo dejamos. También dejé de cronometrar esos 10 minutos sin sentido. Pero los despertares nocturnos y los llantos seguían y seguían.

bebe-llorandoDespués de cada toma le sacábamos religiosamente el aire como nos había explicado la matrona: en tres posturas. Por si una no es suficiente. Qué show… y el niño no echaba ni un triste eructo. Después supe que con la teta no cogen aire ergo no es necesario sacar ningún aire. Pobre pichón. Yo me harte de “sacar aire” (si no salía nada!) y dejé de hacerlo. Además, le daba la teta estando los dos tumbados. ¿Para qué iba a incorporarlo y a darle palmadas en la espalda una vez que se quedaba dormidito tras la toma? Era ridículo. Al principio, me rondaba un sentimiento de culpa: si no le haces eso, se le quedará el aire dentro y dormirá mal… A pesar de que nunca eructaba ese pensamiento estuvo ahí un tiempo.

burpingCon todo esto, y de verdad que no sé cómo, pichón tenía cólicos del lactante, o gases o yo que sé. Cada uno te decía lo que le parecía. Como padres primerizos sin idea del tema, creíamos las cosas que nos decían, especialmente su pediatra. Éste nos dijo que estas cosas sólo tienen una solución: dejar pasar el tiempo y que el bebé madure su sistema digestivo. No hay más. Si tiene que llorar, llorará. Si tiene que desvelarse, lo hará. Si tiene gases, ya se le pasarán. Bajo su punto de vista daba igual darle o no darle “remedios” porque no servían de nada. De todas formas, probamos a darle Colikind. Después probamos con Aerored. Efectivamente, no hacían nada. Todo seguía igual. Otra pérdida de tiempo (y dinero) darle nada, porque nada servía.

colikindLo pienso y me siento tonta. Una se cree que un bebé está todo el rato dormido plácidamente en su cuna o comiendo. Pues no. Al menos mi pichón no. Comía cada pocas horas y lloraba. O se despertaba y no había manera de que se durmiera. Podían pasar dos, tres horas hasta que volvía a dormirse. Ahora lo entiendo y me siento boba. Un bebé necesita adaptarse a su nueva vida fuera del útero. De hecho, a los primeros tres meses de vida le llaman el cuarto trimestre porque es un periodo de adaptación. Son cambios brutales para todos, pero más para los bebés.

Sé que decirlo es fácil, pero de verdad de la buena, todo es cuestión de relajarse, abrazar mucho-mucho a vuestros bebés (y parejas, eh!), no perder la calma, dormir cuando se pueda (aunque sea a trozos), comer cuando se pueda, dejar las tareas domésticas un poco de lado (no pasa nada, de verdad).

Llega un día en que esas situaciones van pasando y finalmente desaparecen. Para sobrellevar mejor este periodo de adaptación recomiendan el porteo. Yo no tenía mucha idea del tema. Cuando me lancé y compramos una mochila buena (ergonómica), pichón ya tenía como seis meses. Nunca duró más de 10 minutos dentro de la mochila. Si volviera atrás empezaría antes. A pesar de no haber podido portear, sí que le he tenido mucho en brazos. De hecho, las siestas se las dormía sobre mí. Por la noche, como hacemos colecho, siempre estaba a su lado. Los primeros meses no podía ni moverme de su lado porque se deserpertaba automáticamente. Más de una vez tuve que cenar medio encorvada cualquier cosa que me traía papá a la cama en una bandeja.

Es más fácil dejarse llevar por el “pánico” a lo desconocido. Pero, de verdad, con muchos mimos y paciencia infinita en los primeros meses todo debe ser mejor.

Me parece súper interesante la opinión de Carlos González al respecto. Aquí lo explica. Y muy claramente lo dice Mamíferas al borde de una ataque de nervios.

Le veo toooooda la lógica del mundo.

¿Alguna mami en la sala con experiencia en cólicos del lactante?

Anuncios

11 comentarios en “Cólico del lactante

  1. Los míos no han tenido cólicos ni han llorado durante horas, eso sí, han estado enganchados a mi pecho horas y horas… Creo que, a parte de alimentarlos, les he servido mucho de consuelo. Tengo una amiga que le pasó lo mismo que te a ti, probó de todo, y hasta que no le maduró el sistema digestivo el niño siguió llorando y llorando.

    Me gusta

    • Qué suerte que tus niños no hayan pasado por esto. Hace falta tener mucha paciencia, dar mucha teta, brazos, brazos, brazos y abrazos. Las mamás (sobre todo primerizas) estamos tan desnaturalizadas, que pensamos que cuando tienes un hijo lo normal es que pasen el día durmiendo en su cuna. Y diría que eso es lo inusual y hasta antinatural.
      Un abrazo!

      Le gusta a 1 persona

  2. Mi peque no tuvo cólicos,aunque hay días que el pobre no paraba de llorar porque le costo engancharse a la teta y quería mimos y al no saber que le pasaba el papi decía que tenia hambre y le daba leche de formula asi que peor todavía…y le relajaba muchísimo estar encima mio y las horas de teta interminables….pero bueno no nacemos sabiendo todos,con los peques cada dia aprendemos algo y a confiar mas en nosotros y menos en las “normas” que nos dan

    Me gusta

    • Parecido nos pasó entonces. Esos comentarios de que tendría hambre también me caían encima día a día. Cuando decidí dejar de darle fórmula (que le daban arcadas, por cierto), me quité un peso de encima. Cuando comprobamos que seguía ganando peso estupendamente, fue como un ZAS en toda la boca a los que hacían esos comentarios.
      Ciertamente, deberíamos confiar más en nosotras mismas, pero nos van robando el instinto a zarpazos desde antes de ser mamás.

      Me gusta

      • Pues si,es mas si vieras fotos del peque verias que esta gordi y se pasaba de la tabla de percentil,asi que mas claro el agua…pero bueno , claro si el mismo ya te hacia ver que no necesitaba la formula,si esquee hay que confiaaar !!

        Me gusta

      • Entonces tu leoncito es otro gordito como mi pichón. Ahora está en el percentil 84 (ya está estilizado jajaja) pero en su “juventud” llegó al 98.
        Con lo fácil que es saber escucharles e interpretar sus gestos, pero nada, los opinólogos nos invanden. Lo mejor: tapones de oídos! 😉

        Me gusta

  3. Ala! Justo mi post de hoy es una reflexión sobre este tema. Tengo una amiga desesperada con el llanto de su niña. Creo que le pasaré este enlace con tu experiencia, a ver si conseguimos sacarla del círculo vicioso :). Yo también creo que hay que pasar un periodo de adaptación, no solo el bebé si no también la pareja. Creo que el bebé ahora es un ente con su propia personalidad al que necesitamos conocer y eso no se consigue de un día para otro. Un par de meses para conocerse y a partir de ahí, la relación es otra.

    Ahora bien, a ver si cuando me toque a mi, logro aplicarme el cuento :$.

    Un abrazo :)!

    Me gusta

    • Claro, es que te cambia la vida radicalmente. Es muy cansado y frustrante no saber por qué llora, por qué no duerme, rallarte pensando en si come o no… Ya se lo podían currar en las clases de preparación al parto y explicar estas cosas. Una vez llegado el momento, te das cuenta de que no te han contado nada de nada y que no sabes cómo actuar. Cada pediatra, abuela, amiga, prima, conocida… te dice una cosa y ya no sabes qué pensar. Lo mejor: tapones para los oídos, one more time. A pasar de comentarios y a fiarte de lo que sientes.
      Lo principal es mucha teta (o si da biberón, mucho contacto), muchos brazos y cariños. Ah, y paciencia porque todo acaba pasando.
      Espero que tu amiga pase esta racha de llantos inconsolables. Sé que es duro y se pasa regular. Ojalá le sirva lo que explico.
      Un abrazo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s