Mamamorfosis

Hace tiempo empecé a seguir por Facebook a “De mi casa al mundo”. No sabría deciros cómo llegué hasta ahí. Supongo que cuando te interesan ciertas cosas acabas donde tienes que acabar. “Dios nos cría y nosotros nos juntamos”. Si estás aquí leyendo esto, seguramente también estarás “en sintonía” con lo que voy a contar.

demicasaalmundoDesde su página de Facebook llegué a su página web. Totalmente recomendable. La autora es Aguamarina (como se hace llamar) y es mamá de Sunflower (como hace llamar a su hija). Es psicóloga y maestra de audición y lenguaje en la escuela pública en Mallorca. Si le echáis un vistazo encontraréis información interesante, sobre todo de crianza respetuosa. Aunque en principio quería su web para compartir sus viajes, de esos que dan mucha envidia y que algún día quisieras poder hacer. Por si fuera poco, Aguamarina también hace hadas Waldorf que son muy bonitas. Y para poner la guinda, os cuento que “De mi casa al mundo” recibió el premio al mejor blog en la categoría personal en la última edición de los premios “20 blogs” otorgados por el diario 20 Minutos.

Hace unos meses, desde Facebook, anunció que iba a poner en marcha un proyecto para el que necesitaría la colaboración de todas las mamás que quisieran participar en él. Buscaba mujeres que hubiesen experimentado una transformación en sus vidas tras haberse convertido en madres. El asunto en cuestión no es otro que un libro sobre maternidad. En pocos días recibió cientos de respuestas de mamás de 19 países diferentes dispuestas a compartir sus experiencias.

Hubo una encuesta con varias propuestas para el nombre del libro y el elegido fue “Mamamorfosis, las 200 caras de la luna”. Un nombre que al principio puede sonar aparatoso pero que define muy bien la esencia del proyecto: el cambio que surge con la maternidad.

Finalmente, el libro verá la luz en breve y está lleno de testimonios reales sobre “maternidad consciente” de 200 mamás que han sido seleccionadas de entre todas las que se ofrecieron para participar. En este libro nos contarán cómo vivieron sus partos, cómo les fue/les va en sus lactancias, cómo afrontan la crianza…

Lo admito, me hubiese gustado haber participado desde el comienzo. Me daba envidia sana ver cómo muchas mamás le enviaban mensajes ofreciéndose para estar en este proyecto. Para mí, teniendo al pichón las 24 horas del día bajo mi cuidado, era imposible. Me quedé con las ganas. Así que el libro no me lo pierdo.

Muchas veces me he sentido un poco “loca” desde que soy madre porque no encuentro mamás cerca con las que tenga “conexión”. O porque no comprendo cómo no pueden no sentir esta necesidad de estar viviendo esta etapa como madre (desde el embarazo hasta no sé cuándo) con tanta intensidad. Me descubro mirando a mi hijo cuando duerme y estoy embobada pasándole la mano por el pelo. Otras veces le estoy viendo corretear y le digo a mi marido con asombro: “¡¿Pero tú eres consciente de que ese niñito es nuestro hijo?!”. Me parece poco menos que un milagro. ¿Veis?, es para pensar que estoy zumbada, ¿verdad? Tampoco es que ser madre sea como vivir flotando entre nubes de colores o en un permanente anuncio de compresas. También tiene sus desbordamientos y ratos chungos, que conste.

Poder leer un libro donde den importancia a las cosas que me parecen importantes, es un “desahogo”. Cada una vive su parto “como puede”, o como le dejan. La crianza de un hijo se intenta vivir como una quiere (no como a una la dejan). Saber que hay madres que han pasado por lo mismo que tú, que sienten lo mismo que tú, es maravilloso. Es no sentirse sola. Es sentirse comprendida, porque hay una “tribu” de mamis ahí fuera con las que conectar, aunque sea desde las páginas de un libro.

MamamorfosisPortadaPara la portada del libro han colaborado la ilustradora Natalia Mass de Mommo y su pareja el diseñador y director de arte César Bertazzo. El resultado es una matrioska que expresa muy bien la idea del libro.

“La maternidad consciente habla de muchas mujeres que son “yo misma” y se TRANSFORMAN. Capas de una misma en otras mujeres, una mujer naturaleza, una mujer que abraza y se recicla, que cría, que recuerda… Recuerda a la niña, a la embarazada, a la madre.

Es hija, nieta y abuela en conexión con una misma.

La maternidad consciente se aprende y se aprehende desde y por nosotras mismas, solas en el interior de nuestra alma femenina, dentro de nuestro útero y en libertad, ¡en total libertad!

Así, salió esta matrioska que es ella misma y es recuerdo y ¡futuro!”

Introducción de Natalia para dar contexto al gráfico.

Para ir abriendo boca os dejo con unos extractos del libro.

Me preparo para mi nacimiento como mamá-bebé… y al mismo tiempo que siento la necesidad de abrirme a la entrega total, conecto también con estos miedos que surgen de la oscuridad… miedo a perder la vida que tengo ahora, a perderme a mí misma, a dejar de ser yo… Y este miedo, me produce cierto estrés, lo cual me hace retener al bebé dentro de mí unas horas más, unos días más… por favor… ¿qué será de mí ahora? ¿Cómo me voy a manejar en esta nueva vida? ¿Dónde quedará mi independencia?
Prepararse emocionalmente para la llegada del bebé


Ahora sé que el “dolor” del parto no es un dolor normal, es decir: no me está avisando de que algo está mal (esta suele ser la naturaleza del dolor, avisarnos de que algo no funciona como debería). El dolor del parto nos habla de una conexión con partes de nuestro cuerpo que normalmente no sentimos ni somos conscientes de que están ahí, y de una necesidad de conectar con una mirada profunda a nuestro interior.

Es un momento íntimamente poderoso y lleno de majestuosidad. La majestuosidad de la mujer que se encuentra con su mirada totalmente hacia adentro, magníficamente conectada con su bebé, perfectamente consciente de la organicidad de su cuerpo, sintiéndolo plenamente con sus sentidos internos…

El dolor en el parto


Y nos vamos para casa, ay qué ganas, qué ilusión, por fin. Habíamos preparado el nido con esmero, semanas de reformas, búsqueda, compras y mucho pensar en la comodidad de nuestro retoño. Más tarde me daría cuenta cuál era el verdadero nido para ella, su mamá.
La vuelta a casa con el bebé


Tuve todo el amor de mi marido a mi disposición, incondicionalmente, pero en muchas ocasiones me sentía sola. Todo se había paralizado para mí, mi vida era otra, por primera vez en no sé cuántos años no trabajaba, mis ojos ya no me miraban a mí, miraban a otra. Fue raro. Estaba rodeada de mucha gente, pero estaba sola.

El puerperio: La soledad


Y a las palabras ajenas: “No le cojas tanto que se acostumbra”, les respondo: “Eso es lo que busco, que se acostumbre a mi olor, a mi calor y a mi amor”.

Criando en brazos


Cuando empecé a sentir que la posibilidad de “pérdida” era real, me sentí frágil y desamparada. Pero me puse en pie (en sentido figurado, porque físicamente estuve todo el día tumbada con las piernas en alto, con dolores y sangrado). Acepté que no estaba en mi mano el dirigir el proceso vital del alma que habitaba mi vientre. Que era la Vida misma la que se encargaría de todo el proceso. Así que me relajé. Y lo más importante, que para mí fue decisivo y fundamental, decidí que quería vivir el proceso como madre, no como niña.

Cuando el embarazo se interrumpe


Nadie, salvo nosotras mismas quizá, nos pide que seamos súper mujeres, madres perfectas que hacen de todo, guapísimas, en forma, a la última… Seamos realistas, aceptémonos. Tengamos claras nuestras prioridades. Al final, todo se resume en querer que nuestros hijos estén bien. La cuestión es ¿están mejor si termino de fregar los platos, o si pinto o leo con ellos? Porque la plancha o la lavadora esperarán, pero nuestros hijos seguirán creciendo.

Cuando hay más hijos que atender


Si te interesa, Mamamorfosis, las 200 caras de la luna puede acompañarte a partir del 15 de septiembre. Es un libro electrónico, autoeditado y, lo mejor de todo, gratuito. Además, permaneced atentas porque se avecinan sorpresas muy chulas. Os mantendré al tanto.

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15 comentarios en “Mamamorfosis

  1. Muy interesante la propuesta la verdad!!! La verdad que sentir que no tienes a alguien con quien desahogarte porque no piensa igual que tu hacía la maternidad es un agobio, pero no pienso que estés loca, yo seguro que haría lo mismo, pensaría es mi hijo… porque igual no me lo creo ejejjejeje 😛

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  2. Parece muy interesante!! Estaré atenta a que nos vayas informando, yo también tengo pensamiento un poco… Raros, también le digo muchas veces a mi marido… Te das cuenta de que hemos creado tu y yo a otro ser vivo? Jaja

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    • Siiiií, si te pones a pensar es realmente un milagro. Hacemos magia y hacemos aparecer un bebé de la nada. Ahí queda eso!
      Tengo preparadas algunas entradas más sobre este proyecto que seguro os gustan. Hay muchas mamis ahí con las que conectar y sentise menos solas/raras.

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  3. Suena genial! Creo q al final todas nos sentimos solas y locas muchas veces y ninguna lo estamos!! La sensación de flipar con mi niña al verla o al tocarla yo también la tengo. Es lo mejor q he hecho en la vida!

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  4. Estas vacaciones yo también me lo empiezo a creer y le dije al mozo un día que me estaba tocando la barriga: ‘Mira! Estoy rellena de tú!’ (que sonó mega porno pero después de la risa que nos entró si, llevo una vida dentro que en unos meses (espero) será totalmente independiente y empezará a desarrollar su personalidad y eso en si me parece milagroso ^_^.

    Por otro lado yo creo que cada persona vive la maternidad de una manera. Lo veo en mis cuñadas. Cada una es un mundo y tienen modos de criar diametralmente opuestos (una es prolactancia natural, la otra prolactancia artificial, una practica el porteo y la otra no, una no se los deja a nadie más que a su madre y la otra está deseando soltárselos a los abuelos o a la nany para seguir haciendo su vida…) pero sus hijos están todos felices, quieren a sus papis, a sus abuelos, si vienen a mi casa enseguida tocan a la perra y hacen preguntas…. Si consigues entrar en sintonía con otras mamis, genial, aunque sigo pensando que nunca vas a coincidir al 100% con alguien.

    En cuanto esté el librillo me lo descargaré. Estaré atenta a las novedades :). Un abrazo!

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    • Jajajaja… “Rellena de tú”… jajaja… Me parto! Sí que suena raruno, pero es cierto.

      Bueno, es verdad que cada una vive la maternidad a su manera. Yo creo que cuanto menos te informas, más desapegada estás de tu pipiolo. Hoy en día, con las prisas, las inercias, lo que nos quieren vender… se va con el acelerador pisado, se trabaja, se prescinde de cosas más “sentimentales” y se anteponen otras cosas (que no digo que sean peores). Cada familia tiene sus prioridades. Unas querrán más poder adquisitivo, otras más apego, a otras no les quedará más remedio que trabajar fuera…

      Es difícil conectar al 100% con alguien. Hace tiempo conocí a un grupito majo de mamás de mi “estilo” con las que, si no es al 100%, diría que sí conecto al 98% 😉
      Me siento menos “bicho raro” y sé que me comprenden cuando me desahogo con ellas.

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