Esa gran desconocida

La lactancia materna, esa gran desconocida, tiene muchas diferencias con la lactancia artificial. La más obvia es que, dando teta, no tienes ni idea de si el bebé toma 30 ml., 60 ml., o 150 ml…. Este asunto puede generar controversia en tu entorno (véase abuelas hiper-mega-preocupadas) y, lo peor, crearte inseguridades (¿lo estaré haciendo bien? ¿estará bien alimentado? ¿se quedará con hambre?). La cuestión de la teta es que siempre que pida es porque quiere. Lo mismo come, que hace succión no nutritiva. Eso es cuando según grandes opinólogos –también incluiremos a las abuelas y hasta a ciertos “expertos” en salud- el bebé te usa de chupete. Ay, amigas, ¡que no os engañen! ¿Qué fue antes la teta o el chupete?… Ahí está la respuesta. ¡Tachán! La realidad es que usan el chupete de teta. La succión no nutritiva tiene su sentido. Aquí  y aquí lo explican muy bien.

Si os decidís por lactancia materna debéis saber que tendréis un bebé a vuestro cuerpo pegado. Cosa bonita pero agotadora a veces. Claro que si os decidís por lactancia artificial os tendréis que levantar en “modo zombie” a preparar/esterilizar biberones. Gran coñazo. Tuve muy claro que quería dar pecho. Creo que ahí radica gran parte del éxito de una lme (lactancia materna exclusiva): tenerlo MUY claro, porque lo más fácil es cansarse y tirar la toalla.

Una vez superadas las primeras crisis, ya le tienes cogido el tranquillo. Aún nos queda que pasar la última crisis, la de los dos años. Dicen que es la más agobiante pero una vez superada, se acabaron. Yujuuu! Si quieres saber qué son y por qué se producen las crisis mira AQUÍ.

Pichón estaba enganchado a todas horas. Lo raro era que me soltara. En esos ratos aprovechaba para ducharme, limpiar, poner lavadoras, hacer la comida… A él lo dejaba en la mini-cuna con ruedas y le llevaba tras de mí. Iba haciendo las cosas a saltos, a ratos. Los primeros meses es como si el bebé fuese parte de tu cuerpo prácticamente.

Los ratos en que él dormía, sobre todo al principio, yo caía con él rendida. Los horarios de tomas tenían sus ritmos que variaban cada poco. Me explico: sus rutinas podían durar una semana o poco más. Por ejemplo, por las noches pedía cada 2/3 horas, por la mañana un par de veces, después al medio día/tarde tomaba como otras 2/3 veces, por la tarde/noche otras 2/3 veces… Las horas nunca eran las mismas. Eran aproximadas. Otra semana podía variar y pedir incontables veces por la noche, por la mañana 1 ó 2 veces, al medio día/tarde otras 2 veces, por la tarde/noche 1 vez… Resumiendo: unas veces tomaba más durante el día, otras más por la noche, otras era un no parar. La duración de las tomas, más de lo mismo. Podía estar tanto 5 minutos como una hora. Recordad que es a demanda. Siempre que quiera, se le da. Ese es el “secreto”.

comiclactancia

Con el paso del tiempo, las tomas se van espaciando y regularizando. Ya vas sabiendo a qué hora querrá tomar, o a qué hora querrá dormir. Menos por las noches, que eso era un misterio.

Pichón iba muy bien de peso. Podía haber semanas en las que cogiera hasta 500 gramos. Una cosa mala. Estaba apretao-apretao, lleno de rosquitas. Engordaba como 1 kilo, 1 kilo y poco al mes. No os asustéis que el ritmo se frena. Primero sobre los 6 meses al empezar la AC (alimentación complementaria) y después alrededor del año de vida. Pichón se mantuvo en percentiles muy altos el primer año de vida (del 90 no bajaba y llegó al 98). La mejor prueba de que tu bebé está sano y come bien es que esté activo, feliz y haga bien pipí y caca. Que esté en percentil 5 o 90 no tiene demasiada relevancia. Que NO os machaquen con eso. Os dejo aquí un video de Carlos González donde habla al respecto.

Una cosa curiosa es que yo rarísima vez tuve el reflejo de eyección (sólo como 2/3 veces). Suena muy aerodinámico, eh? Jiji. Eso es cuando estás dando leche de un pecho al bebé y del otro te empieza a salir leche también. O cuando sientes llorar al bebé, o le ves/sientes cerca y de pronto empieza a gotearte leche sin control. Para eso están los discos de lactancia. Nunca los usé. Tenía comprada una caja y unas conchas recoge leches de Medela. Se lo regalé a una amiga que sí lo necesitaba.

Mi consejo: comprad lo mínimo (o apañaos con unas muestras) y cuando realmente os haga falta, compradlo. Nos venden tantas cosas que no nos hacen falta… El mundo-bebé es un filón para hacernos comprar artículos de todas clases y, muchas veces, inútiles.

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6 comentarios en “Esa gran desconocida

  1. Creo que ya te lo dije en otro comentario pero… que ganas que tengo de poder darle el pecho. Luego a lo mejor me arrepiento, jiji. Tengo que empezar a pedir muestras a sitios pero la verdad, por un lado no se por donde empezar y por otro, me da miedo que el asunto se malogre otra vez y tener la casa llena de muestras y cosas. Que dilema.

    Un abrazo 🙂

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    • Nada de arrepentirse! El comienzo es duro, no te voy a engañar. Pero se pasa mal sólo al principio (en mi caso por falta de horas de sueño, alguna ampolla u obstrucciones leves). Después es tan sencillo… Y bonito, lo más bonito del mundo. Tú que estás en Madrid podrás encontrar grupos de apoyo a la lactancia cerca, seguro.
      En cuanto a las muestras, pídelas. Vamos a pensar en positivo, mujer. Tu Tarzán ya está más seguro y todo irá bien. Tengo en cola una entrada con enlaces a sitios donde pedir cositas. Hacemos una cosa, como la tengo programada para dentro de unas semanas, espérate a que salga y ya te animas a pedir de todo ;P
      Un abrazo!

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  2. La lactancia materna es muy sacrificada pero también muy gratificante. Superniña hizo hoy 8 semanas y aunque al.proncipio me ha resultado un poco duro, me salieron grietas entre otras cosas… Ahora le vamos cogiendo el truquillo

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    • Me alegra de que la cosa vaya a mejor. Es cierto que al principio, sobre todo si nadie te sabe asesorar bien, es agobiante. Todo es cuestión de cogerle práctica. Hasta que no pasaron meses no me sentí “suelta” en esto.
      Felicitaciones por esas 8 semanas 🙂
      Un abrazo.

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  3. Que buena eres explicando todas estas informaciones tan desconocidas para mí, me sirves de gran ayuda la verdad. Uno de mis miedos a ser mamá es el dar el pecho, tengo miedo a no poder darle, porque a mi no me gusta nada que me toquen los pezones me da mucha cosa, y no sé si podré remediar esa manía, espero que al crecerme y dilatarse la sensibilidad cambie. 😀

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    • Gracias. Ojalá y pudiera servir de ayuda. Hay tantas cosas que no se nos explican, que no se hablan o que te dan consejos equivocados.
      No te preocupes por los pezones. Piensa que nuestro pecho está diseñado para alimentar a nuestros cachocrros. Ha sido así de toda la vida de dios. No es nada molesto. Además, cuando eres mami se te van las “manías” de golpe. Te cambia el chip totalmente, jijiji.
      Un abrazo!

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